El último ensayo del Tricolor para el Mundial 2026 ha sido una victoria 5-1 ante Serbia de poco esfuerzo, aunque el duelo sirvió para darle claridad al técnico Javier Vasco Aguirre en su empeño por definir el cuadro titular cuando faltan seis días para el encuentro inaugural contra Sudáfrica. Si bien el rival cayó en una serie de errores que influyeron en el marcador, Raúl Jiménez recuperó confianza tras marcar un gol, al tiempo que Johan Vásquez de nueva cuenta destacó para impulsar al plantel.
Fue el cierre perfecto de preparación para la selección cuando se alista a disputar el tercer Mundial que se realizará en México. Fue una goleada que impulsa el áni-mo del equipo; un triunfo enmarcado por el cántico del Cielito lindo entonado en el estadio Nemesio Diez por una afición que en años recientes había enfrentado una desconexión con el Tricolor por la falta de resultados contundentes.
Sin embargo, la amplia experiencia de técnico evita que Aguirre caiga en exceso de confianza. “El resultado es una arma de doble filo. Ganar o perder es según como lo manejes con los jugadores”, apuntó. Respecto de las dudas que había en la alineación, dijo: “los 26 me dan un abanico de posibilidades que me dejan tranquilo”.
Si hace unos días el equipo era cuestionado por la incertidumbre que generaba la condición física de los jugadores que apenas se han recuperado de lesiones, ahora el desempeño del plantel fue más sólido y supo aprovechar los errores del conjunto europeo, dirigido por Velkjo Paunovic.
Aguirre probó en un inicio una línea de ataque con Raúl Jiménez, Julián Quiñones, campeón de goleo en Arabia Saudita, y Roberto Alvarado, mientras en la defensa dejó en la banca a Edson Álvarez, quien trae un bajo ritmo de juego, para que Erick Lira estuviera en el campo.
Pero incluso cuando México era aguerrido, se vio sorprendido apenas al minuto 19, cuando Petar Stanic alcanzó la meta en una jugada que exhibió a la defensa tras superar a Vásquez, considerado el mexicano con mejor regularidad en Europa, y a Jesús Gallardo.
No obstante, Vásquez se reivindicó al conseguir el empate con un remate de cabeza al 34 tras un pase de Brian Gutiérrez, uno de los jóvenes que ha sido una revelación con Chivas y quien también mostró ayer un buen desempeño. Así, el zaguero zurdo confirmó su buen nivel al sumar su segundo tanto consecutivo con el Tricolor.
Serbia también caería en una pifia cuando el defensa Stefan Bukinac (45+2) mandó un pase retrasado que se le fue al arquero y llegó directo a las redes, dando así la voltereta en favor de México.
Jiménez marcaría el tanto más emotivo al rescatar el balón tras un disparo de Quiñones para aumentar la cuenta al 57. El ariete se recontraría así con el gol bajo la playera tricolor, luego de siete meses y tras una temporada en la que también sufrió con su ex equipo el Fulham.
El serbio Adem Avdic (72) dio el cuarto tanto a México con otro despiste, mientras Luis Chávez cerró la cuenta al 90 con un gol que también significa una inyección anímica para el propio mediocampista tricolor después de que estuvo lesionado el último año e incluso había sido descartado para el Mundial. Una victoria que levanta el ánimo al equipo y despierta un destello de ilusión para la Copa del Mundo en casa.
Con el contexto del Mundial, la selección también comienza a convertirse en una especie de ventana para que activistas expresen sus inconformidades en ámbitos sociales. Por segundo día consecutivo, colectivos de madres buscadoras realizaron una protesta frente al Nemesio Diez con imágenes de personas desaparecidas.
No obstante, la policía desplegó un operativo de seguridad con 700 elementos, quienes vigilaron el paso de las demandantes; una escena que se vislumbra para repetirse en los futuros partidos mundialistas en el país.



