Noé Hernández Cortéz, investigador de la Unidad Académica de Ciencia Política de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), opinó que el Plan B de la Reforma Electoral promovida por la presidencia de la República debe centrarse en excesos relacionados con el presupuesto para los partidos políticos y a las legislaturas, pero no en la reducción de representantes.
“Considero que, en términos de representación, el tema es complicado y me parece que la estrategia no debería ir por ahí, son en aquellos gastos excesivos de los partidos políticos y de las Legislaturas”, expresó.
Para definir la cantidad de representantes en las legislaturas estatales y la federal, explicó que se debe considerar la dimensión de los distritos, ya que estos tienen una cantidad de legisladores que corresponde a su densidad poblacional.
Para reformar este rubro, dijo que una reforma implementada de manera vertical, como se ha planteado, dejaría afuera la posibilidad de un debate con la participación de todas las fuerzas políticas.
Hernández Cortéz recordó que todas las reformas electorales que se han hecho en México siempre han sido consensuadas con todos los partidos políticos, actores, organizaciones, etcétera, pero ahora es un grupo hegemónico el que la ha planteado en un sentido vertical, lo que contraviene el discurso detrás de esa iniciativa.
Además, comentó que, cuando se hace un cambio en el tema de la representación, es preferible recoger posturas en foros y discusiones, de manera que no habrá las condiciones necesarias para modificarla sino es producto de ese análisis entre todas las fuerzas políticas.
Por tanto, reiteró que esta reforma debe centrarse en la reducción del presupuesto que se otorga a los partidos políticos, legislaturas y organismos públicos locales electorales, sus nóminas, gastos excesivos, entre otros.
En su opinión, la iniciativa de reforma electoral inicial tenía aspectos positivos como la elección universal de los legisladores plurinominales (lo que propició el desacuerdo de partidos como el PVEM y el PT), pero el tema de la disminución de escaños no es posible modificar de manera vertical, sin el consenso de todos los partidos.
Hernández Cortéz, refirió que otro aspecto negativo de esa iniciativa es que ya no se contemplan la representación de los migrantes, lo cual es un punto importante porque este sector requiere de espacios formales en el poder legislativo.
Entonces, “son varias aristas: la equidad, paisanos migrantes, legitimidad democrática, la apertura a foros para analizar los cambios, la representación en cada uno de los distritos electorales, entre otros temas”, concluyó.



