Después del fracaso para que se aprobara la reforma electoral enviada por la Presidenta a la Legislatura, fracaso que no debemos olvidar fue debido a que tocaba los intereses y los recursos de los supuestamente aliados – e impresentables – PT y VERDE, quienes además perdían los puestos que podían entregar a las cúpulas que han vivido y, por lo que se ve, seguirán viviendo de los recursos del Estado solamente por ser consentidos y favoritos de las cúpulas partidarias que lo deciden.
Pido una disculpa por insistir, el rechazo de estos partidos paleros y parásitos del sistema político no fue por razones democráticas ni de control del poder o de tipo regresivas como lo han comentado, fueron asuntos de pesos y centavos que perderían en sus bolsillos – DINERO – y claro, el PODER que representa poder dar a los amigos y consentidos, posiciones plurinominales dentro del esquema político mexicano tan corrupto como el que más.
Decíamos en nuestras colaboraciones pasadas que “NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA”, como dice el refrán popular, y lo positivo del rechazo es que la ciudadanía – la que vota – se daría cuenta de la traición no solo hacia la presidenta, sino a México, y tendría necesariamente que costarles votos, lo que espéranos le haga perder el registro al PT y reducir a su mínima expresión al partido formado por el NIÑO MUERDE y su corrupta familia, que nada tiene que ver con la ecología ni con la democracia, sino con un negocio manejado por manos nada extrañas.
Ya veremos si el sueño de muchos mexicanos se vuelve una realidad, lo que sí no entendemos es la invitación desde Palacio Nacional a esta escoria del sistema político mexicano para discutir el PLAN B, cuando, según entiendo, para realizar estos ajustes encaminados a disminuir los recursos mal habidos en las legislaturas locales y en los cabildos – entre otras finalidades -, para lo cual operar los cambios no requería mayoría calificada, sino simple, y la idea, como una parte central del proyecto progresista de la 4T, es reducir el abuso establecido por décadas en donde los que han decidido lo que cobran al erario y lo que les permite disponer de más posiciones de poder o ampliar el aparato burocrático con la finalidad de, claro, tener una mejor posición dentro del desastroso sistema político mexicano – que está intentando limpiarse -, son ellos mismos.
Así hemos vivido tiempos donde al político que toma este tipo de decisiones no le importa en absoluto quién tendrá que pagar las cuentas, es decir, los costos – el que venga atrás diría el paisano -, es decir, si nos beneficiamos con dádivas como sucede en todas las instituciones públicas – autónomas o no -, como lo vimos en los abusos del sistema Judicial aparentemente ya renovado por ello y no por sus faltas de experties, pero que vemos también en las universidades con las pensiones millonarias, las prebendas que nunca terminan – primas vacacionales y tantas otras prestaciones –, que al definirlas poco les importa cómo serán cubiertas y si pondrán o no en peligro las finanzas y con ellas el futuro de las instituciones, sino solo y exclusivamente sus intereses personales, donde diría también el dicho: HOY ES CUANDO YERBA DULCE HAS DE DAR SABOR AL CALDO.
Estas formas de actuar las vemos en todas las instituciones públicas donde todos sabemos que es, por ejemplo, en los cabildos o en las legislaturas locales donde ellos mismos se autorizan el incremento de sus sueldos, cuando lo que hacen es demasiado poco y trabajan menos de la mitad del tiempo que cualquier otro empleado, y por si ello no fuera poco, asisten a las sesiones obligatorias menos de la mitad de las veces que debieran, y por ello es que desde Palacio Nacional se intenta ir controlando en la medida de lo posible estos abusos que, como las pensiones multimillonarias, mermaban el poco presupuesto que se recolecta a través de los impuestos.
Cosas como el que los multimillonarios paguen solo 20 centavos de cada 100 pesos que ganan, mientras los obreros pagan 35 pesos, son cosas que nos tendrían que dar no solo vergüenza, sino una profunda náusea, y es este tipo de cosas las que alimenta a una fracción conservadora, por fortuna minoritaria, que un día sí y otro también grita consignas en contra del gobierno progresista como el que tenemos.
Pero en este caso nos sorprende que los TRAIDORES a México – que no a la 4T – EL PT Y EL VERDE hayan sido convocados unos días después de que echaron abajo la reforma electoral que afectaba a sus bolsillos con la reducción del 22% del presupuesto asignado a los PARTIDOS POLÍTICOS y a su PODER con los cambios en las posiciones plurinominales.
Aun así se les invita, y lo extraño es que en el PLAN B no son necesarios ni mucho menos indispensables, porque se buscan acuerdos que solo requieren mayorías simples, desde mi punto de vista y el de muchos la Presidenta los debería haber mandado al rancho de López Obrador, pero no; los convoca como si realmente fueran gente decente y les convidan a la mesa, y ellos felices al ver que no fueron reprobados en la mente de CLAUDIA por su reciente actuar, y claro, en automático aceptan, y cuando ven que sus intereses no serán tocados, anuncian URBI et ORBI que están totalmente de acuerdo con el PLAN B – una verdadera vergüenza -, pero el pueblo mexicano, es decir, la ciudadanía suficientemente politizada, les cobrará tarde que temprano las cuentas que le deben a México, gente despreciable como ANAYA o el Zacatecano Reginaldo Sandoval por un lado, o el NIÑO MUERDE y el zacatecano PUENTE por el otro, tendrían que ir poniendo las barbas a remojar, porque el pueblo les cobrará las facturas que le deben a México en el 2027 sin lugar a dudas.
Y personajes como otros impresentables como FEMAT, que tanto afectó a la universidad, o GEOVANNA con sus propuestas irrealizables que pide diariamente – no me sorprendería el que exigiera el fin de la guerra de IRÁN –, porque de este tipo de solo buenas e irrealizables intenciones son siempre sus declaraciones diarias en los medios que seguramente tiene pagados y pretende ser candidata a la gubernatura, pero si ellos no se salvan, tampoco los morenistas como SAÚL MONREAL ni VERÓNICA DÍAZ, que también aspiran sin tener los merecimientos para hacerlo.



