Entre música, danza, poesía y un mensaje de hermandad, se llevó a cabo la gala del Festival de Día de Muertos 2025, en una ceremonia marcada por la presencia de la presidenta honorífica del Sistema Estatal DIF, Sara Hernández de Monreal, el gobernador David Monreal Ávila y la secretaria de Cultura de Veracruz, Xóchitl Molina González, quien asistió en representación de la gobernadora Rocío Nahle García. En dicho encuentro se presentó oficialmente el programa general y video promocional.
El acto dio inicio con el opening escénico “La Bienvenida”, presentado por las compañías La Ciénega Teatro y Danza Folklórica Gustavo Vaquera, una representación que evocó el vínculo inseparable entre la vida y la muerte. Con dramatismo, color y simbolismo, los artistas narraron el tránsito entre los mundos, desde los rituales prehispánicos hasta las ofrendas contemporáneas.
“La muerte es nuestra fiel compañera de vida”, recitó una de las voces sobre el escenario, mientras los danzantes iluminaban la noche con velas y flores de cempasúchil. “Antes de la colonia la festejábamos con sangre, cráneos y flores… hasta que Hernán Cortés llegó por las playas de Veracruz cargando la muerte y todas sus tradiciones”.
Entre versos y canciones tradicionales, el espectáculo recordó que “los muertos no se lloran, se celebran”. La pieza concluyó con un mensaje esperanzador: “Mientras nosotros vivamos, la muerte no existe. Nosotros morimos, pero trascendemos. Los muertos al cajón y los vivos al fiestón”.
La ovación del público marcó el cierre de la presentación, que sirvió de preámbulo para el video oficial de esta edición: “Somos Tradiciones 2025”, una puesta en escena creada en colaboración entre Zacatecas y Veracruz. En ella, personajes como la Catrina Jarocha y la Catrina de Cantera Rosa simbolizaron el intercambio cultural entre ambos estados.
El relato, poético y visual, hiló escenas que evocaban el retorno de las almas, el mestizaje y la unión espiritual de los pueblos. “Seré el águila que guíe tu andar… seré el espíritu del retorno”, narró una voz sobre una coreografía que mezcló elementos jarochos y zacatecanos.
La atmósfera se llenó de color y emoción cuando los intérpretes recrearon la bienvenida a Veracruz en tierras zacatecanas: “Aquí los mares son de verdes nopaleras y los peces son flores efímeras; nuestras mujeres reciben la tradición con orgullo de que conozcas esta tierra que brilla en cantera rosa de esperanza”.
Al finalizar el espectáculo, los aplausos resonaron en la explanada, mientras el presentador invitaba a los asistentes a enviar pensamientos positivos para los hermanos veracruzanos afectados recientemente por fenómenos naturales.
La presidenta honorífica del DIF Estatal, Sara Hernández de Monreal, tomó la palabra. “Qué difícil hablar después de ver lo que acabamos de ver”, expresó entre aplausos.
Recordó que, al inicio de su gestión, en septiembre de 2021, recorrió los 58 municipios del estado y cerca de 600 comunidades, donde escuchó las necesidades de las familias después de la pandemia. “La gente tenía miedo de salir, de disfrutar sus pueblos y de reencontrarse. Hoy, cuatro años después, el Festival de Día de Muertos representa ese reencuentro con la vida y con la alegría”.
Hernández de Monreal destacó que el festival ha crecido gracias al trabajo coordinado entre dependencias, empresarios, artistas y ciudadanos. Agradeció al gobernador David Monreal Ávila, al secretario de Turismo Le Roy Barragán y, especialmente, a la secretaria de Turismo de Veracruz, Xóchitl Molina González, por su apertura y colaboración.
“Quiero que le expreses mi gratitud a la gobernadora Rocío Nahle por su apoyo y hospitalidad. Veracruz nos ha recibido con los brazos abiertos, y ahora Zacatecas les abre los suyos”, afirmó.
La presidenta del DIF resaltó el sentido del festival como un legado cultural para las nuevas generaciones: “Queremos preservar nuestras tradiciones, nuestra cultura y dejar un legado importante a nuestros niños. Este evento no solo honra a quienes ya no están, sino que une a las familias”.
Hernández de Monreal también agradeció al equipo del DIF, al que definió como “comprometido y lleno de amor por Zacatecas”. Conmovida, concluyó su mensaje con palabras dedicadas a quienes la acompañan en esta labor: “Gracias por hacerme fuerte, por creer y soñar conmigo. Sin ustedes, este festival no sería posible”.
La secretaria de Cultura de Veracruz, María Xóchitl Molina González, continuó con un mensaje de hermandad y esperanza. “Me emociona estar abrazada de este gran monumento histórico, convocada por la cultura”, dijo, refiriéndose al escenario del festival.
Transmitió un saludo afectuoso de parte de la gobernadora Rocío Nahle García, destacando que, aunque no pudo asistir debido a las inundaciones en su estado, “su corazón está aquí”.
“Los veracruzanos estamos muy honrados de ser el estado invitado. Venimos de una tierra que canta y baila para honrar a sus muertos. En Veracruz no lloramos a nuestros difuntos, los celebramos con sones, danzas y rituales”, expresó.
Molina González subrayó la importancia de estos hermanamientos culturales impulsados desde Zacatecas: “Después de la pandemia, la cultura nos ha servido para reconstruir el tejido social. Sarita, tu trabajo desde el DIF es un ejemplo de cómo la cultura puede unir a las familias”.
Reveló que delegaciones de diversas regiones de Veracruz, desde Coatzacoalcos hasta la zona del Sotavento, viajaron más de 14 horas para compartir su riqueza cultural. “Traemos nuestra música, nuestras cocineras tradicionales, nuestras raíces afrodescendientes. Lo hacemos con el corazón y con amor por México”, afirmó.
Cerró su intervención con un mensaje de unidad: “Por amor a Veracruz, por amor a Zacatecas, que viva nuestra cultura, que vivan nuestras tradiciones, que viva Veracruz y que viva Zacatecas”.
El gobernador David Monreal Ávila culminó la ceremonia con un mensaje cargado de solidaridad. “Expreso mi fraternidad y amor al pueblo de Veracruz. Su grandeza, su historia y su resiliencia los pondrán nuevamente de pie”, declaró.
Pidió a su secretaria hacer llegar su saludo y respaldo a la gobernadora Nahle, y reconoció la fuerza del pueblo veracruzano: “A solo dos días del fenómeno natural, Veracruz cumplió su compromiso cultural en Guanajuato. Eso habla de su grandeza y compromiso con México”.
Monreal Ávila celebró el trabajo conjunto entre los estados: “Zacatecas se viste de Veracruz. Nuestras calles, nuestras plazas y nuestro corazón serán Veracruz. Aquí se disfrutará su música, su gastronomía y su espíritu”.
Asimismo, destacó la labor de su esposa, por consolidar el festival como una tradición que une a las familias y promueve la cultura: “Ofrezco todo mi respaldo para que este evento continúe y crezca. Veracruz nos deja un gran legado, y el próximo año habrá un nuevo estado invitado que siga fortaleciendo este encuentro nacional de tradiciones”.
Con la promesa de mantener viva la celebración, el gobernador cerró su discurso con entusiasmo: “Que viva Zacatecas, que viva Veracruz y que viva el Festival de Día de Muertos, que nos recuerda que mientras haya memoria, la vida nunca termina”.



