En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el colectivo de madres buscadoras Zacatecas llevó a cabo una jornada simbólica en la Plazuela Genaro Codina, en el Árbol de la Esperanza y en la Plaza Bicentenario, con el propósito de elevar mensajes de esperanza y visibilizar la problemática que afecta a miles de familias en el estado.
Elizabeth Araiza Hernández, representante del colectivo, compartió su testimonio como buscadora. Relató que su lucha inició en 2018 con la desaparición de su hermano, José Nicanor Araiza Hernández. “Él recibe una llamada telefónica para realizar un trabajo, él se dedicaba a ser mecánico. Sale de la casa por esa llamada y jamás vuelve a regresar al domicilio. Hasta ahora no hemos tenido ningún indicio para su localización”, señaló.
Lo que comenzó como una búsqueda personal se convirtió en un movimiento colectivo. Actualmente, Buscadoras Zacatecas acompaña a 240 familias de personas desaparecidas, mientras que la cifra oficial en el estado se acerca a los 4 mil casos, de los cuales Fresnillo encabeza con más de 900 reportes.
Araiza Hernández recordó que en 2018 se conformó el primer colectivo de búsqueda en Zacatecas y, con el paso de los años, se consolidó la primera asociación civil dedicada a esta labor en la entidad. “Seguimos creciendo, con respaldo de otros estados de la república e incluso de organizaciones internacionales. Nos seguimos apoyando entre todos y seguimos buscando personas”, destacó.
Sobre las búsquedas en campo, explicó que el trabajo puede ser muy distinto dependiendo de si se realizan con instituciones o de manera independiente. “Cuando vas con las autoridades solo observas la cadena de custodia y no siempre puedes ver de cerca. Pero cuando vas sola, tú eres quien escarba, quien lo saca. Sabemos lo que significa, pero también sentimos la necesidad y desesperación de regresar a alguien a casa”, expresó.
Durante la actividad realizada, Buscadoras Zacatecas buscó reactivar la esperanza en las familias, ya que muchas de ellas atraviesan momentos de apatía y depresión. “Este año hemos sentido a las mamás muy quietas, muy tristes. Sabemos que cada una procesa la situación de manera diferente, algunas se sumen en la depresión, otras buscan formas de sobrellevarlo. Necesitamos inyectarles esperanza de vida y de búsqueda hacia sus seres queridos”, dijo.
El colectivo ha ocupado diversos espacios públicos, conocidos como antimonumentos, para colocar fichas de búsqueda y mensajes. Araiza Hernández reconoció que, aunque reciben muestras de apoyo, también han enfrentado comentarios hirientes. “Ahorita colgando un señor decía: ‘ya no lo vas a encontrar’. Duele, pero también nos impulsa a seguir. Porque si la sociedad está apática, tenemos que insistir en visibilizar que esto pasa y que pasa mucho en Zacatecas”, explicó.
Asimismo, hizo un llamado a la empatía social y rechazó los juicios que se hacen sobre las víctimas. “No todos estaban involucrados en el crimen organizado. A cualquiera nos puede pasar. Incluso a nosotros como buscadores nos vuelve vulnerables por exigirle al gobierno y salir a dar entrevistas. Nosotros no podemos estar quietos para que la sociedad esté contenta. En Zacatecas sí pasa y pasa mucho”, afirmó.
Además, reconoció que el desgaste emocional y los comentarios negativos han llevado a que algunas madres o familiares desistan de participar en las actividades. “Sí las han lastimado demasiado, algunas se suman en depresión, otras se refugian en el alcoholismo. Este trabajo te enferma y te destruye. Por eso hemos buscado apoyo de psicólogos y tanatólogos, pero no nos es suficiente”, explicó.
Pese a las dificultades, reiteró que el colectivo no dejará de alzar la voz ni de exigir justicia. “Nos siguen faltando muchísimos y nosotros, como hermanas, esposas, hijas, madres, no vamos a parar hasta que se nos regrese lo que nos fue arrebatado: personas con sueños truncados, que tenían familia y que siguen haciendo falta en casa”, concluyó.
Por su parte, Maribel Torres, integrante del colectivo, explicó también que este tipo de acciones se realizan de manera constante para visibilizar la problemática. “Hoy nos tocó colocar estrellas con mensajes de esperanza hacia nuestros desaparecidos. Estas actividades se realizan en el marco del 30 de agosto, ya lo hicimos en Fresnillo y en Jerez”, señaló.
La activista destacó que estas acciones buscan sensibilizar a la sociedad y hacer visible la magnitud del problema. “No es uno o dos personas, son demasiados. Queremos que más gente pierda el miedo, que se sume y que se vea que somos muchas familias afectadas”, expresó.
Respecto a la respuesta social, indicó que existe una división entre quienes muestran empatía y quienes aún juzgan a las víctimas. “Hemos visto en publicaciones que mucha gente responde diciendo que quizá por algo se los llevaron, pero no se trata de juzgar. Nadie está exento de vivir una desaparición”, subrayó.
Las Buscadoras han recibido información anónima que en ocasiones se convierte en pistas para salir al campo. “Sí nos llegan mensajes, puntos para búsqueda, como lo hacía el grupo de escarabajos”, comentó.
Finalmente, Maribel Torres compartió que busca a su cuñado, Mauricio Díaz, desaparecido el 29 de abril de 2023 en Fresnillo, Zacatecas. “Nunca pensamos que nos pasaría hasta que nos pasó”, concluyó.



