■ Buscarán que aumente el costo de infracción a personas que manejan en estado de ebriedad
En el último año, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ha atendido solamente 16 denuncias por parte del gremio de taxistas. Ocho de ellas fueron por homicidio, de los cuales seis se presentaron en la zona conurbada de Zacatecas y Guadalupe, otro en Jerez y uno más en Ojocaliente.
En algunos casos, los homicidios fueron por la disputa de venta de drogas en la modalidad de narcomenudeo, otros por asalto a mano armada.
Se atendieron cinco denuncias, de las cuales dos fueron por robo a mano armada y tres por daños dolosos a automóvil; informó el procurador Arturo Nahle, quien exhortó a los taxistas a realizar su respectiva denuncia, pues los casos se conocen por rumores y no por acudir al Ministerio Público.
Dentro de la reunión de taxistas y autoridades de la PGJE, Dirección de Tránsito y Vialidad y Policía Federal; aunque de esta última corporación no acudió ningún representante; los choferes y concesionarios denunciaron que elementos de la Policía Federal extorsionan a los taxistas en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Calera argumentando que no pueden levantar pasaje en ese punto, además de pedirles varios documentos.
Dijeron que si se niegan a pagar las extorsiones, que van de los 300 a los tres mil pesos, se les aplican infracciones que llegan a los 30 mil pesos, y muchos no lo denuncian por temor a represalias.
Las extorsiones se dan a taxistas de municipios como Fresnillo, Calera, Tlaltenango, Río Grande, Sombrerete, Saín Alto, Guadalupe, Zacatecas, entre otros.
En Fresnillo, apuntó Nahle, la extorsión se realiza a personas que conducen automóviles chocolate o de procedencia extranjera; los pagos van de dos mil pesos en adelante. Señaló que este tipo de extorsiones las realizan los agentes de la Policía Federal de Caminos.
En otro punto, anunció que se buscará que la actual Legislatura incremente el costo de infracción a las personas que manejan en estado de ebriedad.
Entre los problemas de taxistas en municipios como Fresnillo, denunciaron que existen robos de automóviles de servicio de taxi, la mayoría de reciente modelo, situación que afecta a los concesionarios, pues deben pagar dos automóviles para poder trabajar.
Los taxistas de Tlaltenango señalaron que los policías federales les permiten llevar gente a otros municipios o entidades, pero no les permiten regresar con pasaje, aunque sea el mismo con el que salen, y les han llegado a pedir cuotas mensuales.



