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lunes, 17 junio, 2024
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Las escuelas de las plazuelas “del Pirámide” y Villarreal

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Por: LEONEL CONTRERAS BETANCOURT •

Como el resto de la Nueva España (la Nueva Galicia incluida), y demás reinos de la Corona española, Zacatecas no sería ajena a la política imperial española que buscaba llevar las luces e ilustrar a los súbditos de la Corona, por medio del fomento de la enseñanza, comenzando por la de las primeras letras. Las dos escuelas de la ciudad de Zacatecas se establecieron con la reapertura del Colegio seminario de San Luis Gonzaga, ocurrida el 24 de marzo de 1786 (1). Como en el tiempo en que las doctrinas y parroquias las tuvieron a su cargo, en ellas se enseñaba a leer, escribir y contar. 

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Aunque administrativamente dependían del Ayuntamiento, el arreglo de las dos escuelas y dotación de mobiliario, fueron sufragados con los fondos del Colegio seminario San Luis Gonzaga. De esos mismos caudales: “si bien escasamente dotados con respecto a que Zacatecas es un país muy caro para subsistir, se pagaba a sus preceptores” (2).

Durante el mes de febrero de 1783, don Bernardo Faxardo y Cobarrubias, que por entonces fungía como Contador de la Junta de Temporalidades y archivero general de los papeles comunes y reservados de los colegios jesuitas desaparecidos en el Reino de la Nueva Galicia, extendió un certificado en el que hacía constar la liquidación de la cuenta (estado financiero) de los fondos pertenecientes a la extinta institución jesuita (3). Dicho certificado se extendió en respuesta al “superior decreto del exmo. Señor virrey de este Reino”, firmado por Martín Mayorga, con fecha de enero del año anterior. El contador Faxardo procedió, auxiliado por el corregidor de Zacatecas, don José de Miera Ceballos, a realizar el examen, glosa y liquidación del estado financiero que guardaba el desaparecido Colegio. 

La data o saldo a que ascendían los fondos del ex colegio, según reportó el corregidor, era de 669 pesos, seis reales; cantidad a la que había que rebajar 362 pesos y un tomín por concepto del costo que implicó pagar el trabajo para la elaboración del certificado (informe del inventario, revisión y liquidación), por lo que el líquido que quedó a favor del ramo de temporalidades fue de 317 pesos y 5 reales. Esta cantidad fue recaudada por las Cajas Reales.

Felipe Díaz y Francisco Lara, autores de una propuesta o plan de 7 puntos para la mejora de las escuelas de primeras letras, mucho tiempo después al que nos estamos refiriendo, al remontarse a su origen y los lugares de la ciudad en donde éstas se ubicaron, hacen alusión a la cédula del 27 de enero de 1795, que facultaba al Ayuntamiento la asignación de los lugares en los que se situarían las dos escuelas. Además de la que se abrió en la Plaza del Pirámide, la otra se estableció en la parte baja de la finca propiedad de don Manuel Ramos, ubicada junto a la Plaza de Villarreal (4).

Un documento fechado dos años después de la reapertura del Colegio seminario, ocurrida en 1786, da cuenta del lugar en que se establecieron las escuelas, los nombres de los que por entonces eran sus maestros y el sueldo que percibían. Nos referimos al informe que el ayuntamiento de Zacatecas envió al presidente de la Real Audiencia de Guadalajara, en cuya parte central se lee: “Están ya establecidas, desde la apertura del Colegio, las dos escuelas de primeras letras en que se enseña a leer, escribir y toda aritmética en las plazuelas del Pirámide y Villarreal. Son maestros de ellas Gerónimo Ramírez y Mariano Fernández, los que se nombraron previas formalidades de examen de oposición prevenidas, con sueldo de 300 pesos anualmente, cada uno, y tres pesos en cada semana para su manutención” (5).

La plaza o plazuela “del Pirámide” se ubicaba en la actual Plaza de Armas. Se llamaba así porque en ella se edificó un obelisco asentado sobre una base piramidal. La de Villareal es el actual Jardín Independencia en la que había una pila de agua surtida por el Acueducto del Cubo.

Es probable que los maestros Gerónimo Ramírez y Mariano Fernández hayan estado al frente de las escuelas, de manera provisional, y durante un corto tiempo, dado que en cuanto se publicó la convocatoria para ocupar las plazas por oposición, los dictámenes de las plazas de dichas escuelas se expidieron a nombre Fernando Villalta e Ignacio Ramírez. 

Referencias:

1. “Propuesta para la mejora de las escuelas de primeras letras enviada a la Comisión permanente de escuelas de primeras letras, por Felipe Díaz y Francisco Lara”, AHEZ. Fondo Ayuntamiento, Serie Enseñanza, Caja 1, 5 fjs., agosto 20 de 1823. 

2. Ibid. f., 1.v.

3. AHEZ.1783, Fondo Ayuntamiento, Serie Enseñanza, “Certificado que extiende Don Bernardo Faxardo y Cobarrubias por la liquidación de la cuenta del 2 al 31 de diciembre de 1782, sobre los excolegios jesuitas”, caja 1, 1 fj.

4. AHEZ, “Propuesta para la mejora de las escuelas…, op. cit., f. 2

5. AHEZ. Fondo Ayuntamiento, Serie Enseñanza, “Informe que el Ayuntamiento de Zacatecas envía al exmo. Sr Don Manuel Antonio Flores, Virrey de la Nueva Galicia”, caja 1. f. 1.v. 28 de febrero de 1788. El 20 de junio de 1786 se realizó el concurso de oposición para que clérigos seculares ocuparan las cátedras de mínimos, menores, mayores y retórica en el Colegio Seminario. Es probable que por ese tiempo se haya seleccionado y contratado también a los maestros de primeras letras. Al respecto, véanse la serie de documentos en el mismo fondo y serie, que sobre este punto mencionan fecha de examen, interesados y autores y obras sobre los que versaron los exámenes.

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