En Zacatecas, la brecha entre hombres y mujeres en la dedicación al trabajo no remunerado y de cuidados llega a 24.4 horas, desigualdad que se agudiza en las familias de personas con síndrome de Down, planteó Nelly Vanesa Pacheco Tovar al presentar un avance de su investigación doctoral en la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ).
La ponencia titulada «La invisibilidad del cuidado en Zacatecas: impacto en la salud mental y trayectorias de vida de madres de personas con síndrome de Down» se presentó ayer en la inauguración del II Coloquio de Investigación del Doctorado en Estudios del Desarrollo.
Pacheco Tovar señaló que el cuidado ha existido como una necesidad humana permanente, pero durante mucho tiempo se asumió como una obligación femenina o como resultado de una supuesta habilidad natural de las mujeres, lo que lo mantuvo fuera del debate público.
A nivel nacional, los hombres dedican 18.2 horas al trabajo no remunerado y de cuidados, frente a 39.7 horas de las mujeres.
La investigadora subrayó que esta desigualdad se agrava en el caso de madres de personas con síndrome de Down, cuyo cuidado suele implicar una dependencia prolongada, desgaste físico y mental, aislamiento social y alteración de las trayectorias laborales, educativas y personales.
Explicó que el síndrome de Down es una de las condiciones genéticas más comunes; se estima un caso por cada mil 100 nacimientos a nivel mundial y uno por cada 650 en México.
La investigación parte de la pregunta sobre cómo la organización social del cuidado de personas con síndrome de Down precariza la salud mental de las madres y redefine sus trayectorias de vida, limitando su autonomía. Pacheco Tovar plantea como hipótesis que en Zacatecas existe un modelo familiarista y feminizado que impone a las madres una carga desproporcionada, ante la ausencia de un sistema estatal de cuidados.
Un estudio de 2023 citado en la exposición reveló que, de 80 padres entrevistados, 87.5 por ciento de quienes ejercían el cuidado directo eran mujeres, la mayoría con nivel educativo profesional pero dedicadas al hogar.
Al cierre, Pacheco Tovar señaló que, aunque existen leyes para la inclusión laboral de personas con discapacidad, en la práctica son pocas las personas con síndrome de Down que acceden al mercado de trabajo.



