Dentro del segundo Festival de Día de Muertos “Fray Joaquín Bolaños”, autoridades de cultura dedicaron, en el patio central del Centro Cultural Ciudadela del Arte, un altar de muertos a la marionetista mexicana Mireya Cueto Vázquez.
Héctor Emmanuel Galaviz Castañeda, subdirector de Administración y Finanzas, acudió en representación de Gustavo Salinas Iñiguez, director del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) “Ramon López Velarde”, y estuvo acompañado de Héctor Ávila Ovalle, subdirector de Enseñanza e Investigación; Manuel Meza Montalvo, director del Centro Cultural Ciudadela del Arte, así como de funcionarios del IZC.
Beatriz Carrera, miembro de la Unidad Estatal de Culturas Populares del IZC, dijo que “para las comunidades indígenas de nuestro país la celebración del día de muertos también comprende la abundacia, ya que es tiempo de cosecha, por lo que en esta fiesta se comparten los primeros frutos con los antecesores”.
Señaló que la celebración de Todos los Santos, como la de los Fieles Difuntos, “constituye prácticas y rituales encaminados a darle la bienvenida a las almas que regresan y a despedirlas de nuevo a través de ofrendas o altares de muertos, arreglar tumbas, colocar velas en los cementerios, junto con la celebración del oficio religioso”.
En su momento, Hector Emmanuel Galaviz Castañeda aseguró que “con este tipo de actividades se busca inculcarles a los niños las celebraciones mexicanas, ya que es la única forma de seguir preservando y difundiendo estas tradiciones”.
De igual forma, agradeció la presencia de alumnos del Colegio Federico Frobel, CAM No.18 y del Jardín de Niños Franciso Gabilondo Soler, por ser partícipes de las actividades del segundo Festival de Día de Muertos “Fray Joaquín Bolaños” que realiza el Instituto Zacatecano de Cultura.
Cabe señalar que Mireya Cueto Váquez fue una reconocida titiritera, escritora y dramaturga mexicana, co fundadora del Museo Nacional de Títeres (Munati) en Huamantla, Tlaxcala, y creadora de la Compañía Espiral.
Además, obtuvo la Medalla Bellas Artes y un homenaje en reconocimiento a 70 años de trayectoria en docencia, creación y contribución a la difusión del teatro de títeres en México.



