El conflicto que se ha presentado en torno a la federalización de la nómina educativa estatal evidencia la falta de planeación y la ausencia de una buena administración de la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac) que ahora pretende solucionar con decisiones políticas, afirmó José Luis Acevedo Hurtado, investigador de la Unidad Pedagógica Nacional (UPN) Unidad 432.
“Hay una falta de planeación educativa que se pretende solucionar con decisiones políticas, que no responden a la buena administración educativa, ni a las necesidades de alumnos, profesores y/o escuelas, entre otros problemas como la falta de capacidad del Estado para administrar y financiar sus instituciones y la centralización del sistema educativo a través de la federalización. Primero es necesario hacer estudios y no decretos, administrar y no politizar, planear y no decretar”, explicó.
En el sistema educativo, expuso, lo primero que se debe hacer es prever y planear las nuevas creaciones, expansiones, promociones naturales y sustituciones para la generación y justificación de plazas docentes, no por decreto, sino a través de estudios de factibilidad, y a partir de ello hacer sustituciones de escuelas estatales por federales, como lo hace el Conafe, con los riesgos que esto implicaría.
“En otras palabras, es lógico que se trata, primero, de crear los lugares para que, luego, sean ocupados por personas. Por ejemplo, en donde hay nuevas colonias o fraccionamientos se puede instalar un servicio, en términos técnicos se hace una nueva creación, con una nueva clave de centro de trabajo. Con las preinscripciones se realizan expansiones, por ejemplo, si en una primaria hay un grupo de primer grado con 28 alumnos y la preinscripción arroja una matrícula mayor de 46, se puede pensar en una expansión en el servicio, es decir, el próximo ciclo escolar, se deberán de conformar dos grupos en primer grado, cada uno con 23 alumnos”.
Acevedo Hurtado detalló que, en caso de que haya un grupo, por ejemplo, en preescolar, con más de 35 alumnos en segundo grado, para el siguiente ciclo escolar se debe de autorizar una promoción natural para tercer grado, porque no debería de haber un docente con más de 30 alumnos en un grupo de preescolar.
Explicó que las sustituciones son más difíciles porque en realidad son nuevas creaciones. Es decir, se cancela el servicio existente y se hace una nueva creación. Sin embargo, para ello se tiene que hacer estudio de factibilidad para identificar si es necesaria, contar con la solicitud de padres de familia, la gestión de la autoridad local y el visto bueno del sindicato, a fin de evitar conflictos.
Una vez visto qué es una nueva plaza docente y qué es la sustitución de una escuela, señaló que primero se deben tener los espacios, las escuelas, para luego instalar a los docentes. Eso significa que primero se tienen que tener lugares disponibles para que sean concursados por los profesores en servicio y, luego, las escuelas vacantes, por lo regular las más alejadas, contarán con lugares para los profesores noveles.
Sobre el hecho de que un profesor pueda ocupar un lugar en un centro de trabajo distinto a su nombramiento, dijo que es posible, pero no conveniente debido a que el estar comisionado en otra escuela pudiera excluir al profesor de los beneficios de su sistema educativo, como el estar siempre en la zozobra de no tener lugar definitivo y de no contar con los mismos derechos que sus compañeros. “Al sistema educativo local no le conviene ni es legal tener profesores federales en escuelas estatales. Y al sindicato federal no le conviene tener sindicalizados en el Sindicato estatal”.
Por tanto, Acevedo Hurtado propuso que, para federalizar la nómina, se convoque a la autoridad local, a los padres de familia de las escuelas involucradas, a los sindicatos y a los nuevos profesores que logren un lugar legalmente en el proceso del Isocamm, para que, entre todos, decidan qué hacer, sin retroactividad para quienes ya están en servicio, debido a los problemas legales que esto acarrearía.



