Caldo de Brujas es una receta de rock mexicano que incluye diversos estilos y géneros musicales, pero también de experiencias, perspectivas y personalidades de todos los miembros de este grupo zacatecano; “somos una combinación de todo lo que hacemos, revuelto para que sepa bien”.
Caldo de Brujas tuvo su origen en una agrupación llamada La Sombra de Inés que, en el 2018, interpretaba música de Caifanes; en ese momento se integró por Lázaro Lechuga Didier Ángeles, Héctor Mora y Felipe Ángeles; después se sumó Manuel Escareño.
“Nos dimos cuenta de que hicimos un buen equipo y que, a través de las canciones de Caifanes, logramos una unión muy genuina, y posteriormente pensamos en crear música juntos, aunque al inicio algunos se resistían a emprender un nuevo proyecto porque la mayoría estábamos saliendo de otros grupos”, expone Felipe Ángeles Robles.
El nombre del grupo surgió por el verso de una canción de Caifanes, “Amárrate a una escoba y vuela”, con la cual todos los integrantes se sentían identificados. En primer momento se planteó como Caldera de Brujas, pero se cambió a Caldo de Brujas para darle una connotación más popular. “A final de cuentas eso es el grupo, es una receta de todo lo que hacemos, revuelto para que sepa bien”.
Sobre la propuesta musical de Caldo de Brujas, detalla que Caifanes siempre fue una gran inspiración, pero cada miembro del grupo creció con influencias personales y eso ha enriquecido un proyecto, pero la propuesta es diferente.
Didier y Felipe se habían desarrollado en el metal gótico, el metal sinfónico y el power metal; Lázaro en el electropop; Manuel y Héctor en el rock latino y Manuel en el rock pop y progresivo, de manera que todos esos ingredientes han dado como resultado el sonido de Caldo de Brujas
De acuerdo con Ángeles Robles, este grupo define a sí mismo su estilo como rock mexicano, pero en sus canciones los sintetizadores se ejecutan al estilo eurodance o se escuchan guitarras armonizadas como Iron Maiden, de manera que el nombre de la banda hace honor a su receta musical.
Caldo de Brujas ofrece un sonido orgánico y, a pesar de que utilizan sintetizadores, parte de la influencia que sus miembros tuvieron en algún momento de sus vidas, por ejemplo, Caifanes, La Barranca, Neón, agrupaciones emblemáticas del rock que tenían elementos característicos mexicanos.
“Cada una de nuestras canciones tiene su propia alma y si una tiene que sonar a pop latino, así sonará porque eso es lo que pide; si va a sonar a metal gótico, es porque eso lo pide la canción. En nuestras nievas composiciones hay esa polarización, hay canciones que recuerdan al metal de finales de la década de los 90, pero otras que tienen elementos del electropop”.
Caldo de Brujas trata de incluir
en sus letras a símbolos o figuras
presentes en la cultura popular
mexicana, de manera que se adscriben
a ese concepto del rock mexicano
En ese sentido, Caldo de Brujas también trata de incluir en sus letras a símbolos o figuras que están presentes en la cultura popular mexicana, de manera que se adscriben a ese concepto del rock mexicano.
Ángeles Robles destaca que el rock zacatecano sigue vigente, y mientras en el pasado predominaron agrupaciones de metal, pero ahora es una buena época debido a que hay más diversidad y se recuperan espacios que se habían perdido en el estado.
Caldo de Brujas se presentará el martes 7 de abril a las 21 horas en el foro de la Alameda Trinidad García de la Cadena, en el Centro Histórico de la capital del estado, en el marco de la edición 40 del Festival Cultural Zacatecas 2026.



