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■ Facebook inhabilitó cuenta del director de La Jornada Zacatecas por su contenido crítico hacia la política de EUA

Plataformas digitales, censura y geopolítica: silencian críticas a Trump, al ICE y al genocidio en Gaza

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Por: La Jornada Zacatecas •

La discusión sobre la moderación de contenidos en plataformas digitales y sus implicaciones para la libertad de expresión alcanzó esta semana a la prensa mexicana. La red social Facebook inhabilitó la cuenta personal de Raymundo Cárdenas Vargas, director del periódico La Jornada Zacatecas, luego de una serie de denuncias masivas contra publicaciones de carácter periodístico y político que cuestionaban las políticas migratorias y de seguridad de Estados Unidos, así como el papel de la Casa Blanca durante la administración de Donald Trump.

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Entre los contenidos censurados se encuentran análisis críticos sobre los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), reportajes visuales sobre la crisis del consumo de opioides —particularmente fentanilo— en ciudades de Filadelfia, y posicionamientos informativos sobre el conflicto en Gaza y la responsabilidad geopolítica de Washington.

La suspensión de la cuenta del director de La Jornada Zacatecas se inscribe en un patrón ampliamente documentado por organizaciones defensoras de derechos digitales, que han advertido sobre un sesgo sistemático en la moderación de contenidos por parte de Meta, empresa matriz de Facebook e Instagram.

Informes independientes señalan inconsistencias en la aplicación de las llamadas Normas comunitarias, que con frecuencia terminan penalizando a periodistas, activistas y medios críticos de las políticas estadunidenses, mientras toleran discursos oficiales o de corte conservador.

Opacidad algorítmica y silenciamiento de la crítica

Aunque Meta ha negado reiteradamente la existencia de un sesgo político deliberado, la falta de transparencia en sus mecanismos de revisión y apelación continúa generando alarma. En este caso, la plataforma aplicó una “inhabilitación definitiva”, figura reservada para infracciones graves, cerrando cualquier posibilidad de revisión posterior.

La rapidez de la sanción y la imposibilidad de apelar sugieren que los sistemas de moderación, lejos de ser neutrales, son vulnerables a campañas de denuncias coordinadas, lo que convierte a los algoritmos en instrumentos eficaces para silenciar voces disidentes, incluso cuando se trata de contenidos periodísticos y de interés público.

El episodio vuelve a colocar en el centro del debate la frágil frontera entre la protección de las normas comunitarias y la censura abierta de la libertad de expresión en el entorno digital.

TikTok, datos sensibles y control político

En paralelo, TikTok enfrentó en días recientes fallas técnicas en Estados Unidos que afectaron la publicación y visibilidad de videos. Aunque la empresa atribuyó los problemas a un corte de energía en uno de sus centros de datos, usuarios y creadores denunciaron que contenidos políticos —especialmente relacionados con operativos migratorios— quedaron bajo revisión prolongada o sufrieron una caída inusual en su alcance.

Estos hechos coincidieron con el anuncio de la creación de TikTok USDS Joint Venture y con cambios en su política de privacidad, que amplían el procesamiento de datos personales sensibles. Aunque la compañía asegura que su operación en Estados Unidos mantiene independencia, persisten dudas sobre el impacto de esta reconfiguración corporativa en la moderación de contenidos y en la seguridad de comunidades vulnerables, en particular personas migrantes.

Censura selectiva y geopolítica digital

Un entramado de presión gubernamental, moderación algorítmica y alineamiento geopolítico asfixia hoy la disidencia política en las principales plataformas digitales. Diversas investigaciones han documentado una censura selectiva que penaliza de manera sistemática las críticas a Donald Trump, a las políticas migratorias del ICE y a la ofensiva militar israelí en Gaza, mientras se privilegian los intereses estratégicos de Estados Unidos, Israel y el discurso que normaliza los abusos.

Meta, TikTok y X (antes Twitter) operan bajo una narrativa de neutralidad que contrasta con la aplicación de un doble rasero. Durante el mandato de Trump, periodistas y activistas antirracistas vieron restringido el alcance de sus publicaciones o enfrentaron suspensiones, mientras las violaciones reiteradas a las normas por parte del entonces presidente permanecen impunes. A la fecha muchas de las sanciones contra medios estatales de Rusia siguen vigentes en las plataformas digitales.

De acuerdo con documentos obtenidos por la ACLU, contenidos que documentaban abusos de la Patrulla Fronteriza o convocaban a protestas contra el ICE fueron eliminados bajo el argumento de “incitación a la violencia”, en consonancia con lineamientos discutidos en reuniones privadas entre plataformas y el Departamento de Seguridad Nacional.

La censura se ha intensificado con el conflicto en Gaza. YouTube y Meta han eliminado de manera masiva videos y cuentas palestinas de solidaridad internacional, aplicando algoritmos que clasifican como “contenido peligroso” hashtags como #Gaza o #Palestina. Organizaciones como Human Rights Watch han documentado cómo la presión del gobierno israelí, mediante unidades de ciberinfluencia, deriva en la eliminación de contenido humanitario y periodístico, mientras narrativas oficiales circulan sin restricción.

La voz censurada

Al respecto, Raymundo Cárdenas Vargas explicó que la suspensión de su cuenta ocurrió tras una serie de denuncias masivas contra publicaciones relacionadas con operativos del ICE y con la crisis de drogadicción que enfrenta la sociedad estadunidense.

Foto: Raymundo Cárdenas Vargas, director de La Jornada Zacatecas

“Siempre ha habido alta interacción en los contenidos políticos, pero en las últimas tres semanas, a partir del 3 de enero, cuando se registró el secuestro de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, comenzaron a aparecer comentarios en una cantidad inusual de bots. Nunca había pasado algo así. A partir de ahí inició la censura a través de supuestas denuncias al contenido: yo apelaba y en algunos casos Facebook restablecía el contenido. El 22 de enero simplemente ya no pude acceder a mi cuenta”, relató.

El mensaje recibido fue contundente: “Inhabilitamos tu cuenta. Revisamos tu cuenta y determinamos que aún infringe nuestras Normas comunitarias sobre armas, drogas y otros artículos restringidos. No puedes solicitar otra revisión de esta decisión”.

Mensaje de inhabilitación de cuenta por parte de Meta

La última publicación señalada como infractora fue un video que documenta a cientos de personas adictas al fentanilo en las calles de Filadelfia, acompañado de una crítica al intervencionismo de Estados Unidos en otros países, mientras —señala el periodista— no atiende la epidemia de opioides en su propio territorio y se consolida como el mayor mercado de compra y venta de drogas a escala global.

Fotogramas del video denunciado y que documenta la crisis que se vive por el consumo de opioides en los EUA

“Sinceramente no creo que la suspensión o eliminación de mi cuenta se deba a algo personal o de seguimiento al trabajo de un medio local, pero sí a un tema de programación deliberada que limita todo el contenido que no esté a favor de la narrativa impuesta por la Casa Blanca, el Estado Israelí o los intereses que comparten” concluyó el director del rotativo.

En la era digital, donde las plataformas privadas concentran el control del espacio público, la censura aquí expuesta confirma que la primera víctima de la geopolítica algorítmica sigue siendo la verdad.

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