Ante la polarización política en que se encuentra el Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ), su unificación será fundamental para el rescate de los derechos laborales y la defensa del Contrato Colectivo de Trabajo, afirmó Carlos Fernando Aréchiga Flores, candidato a la secretaría general de este gremio por la planilla Acción Sindical Independiente.
Opinó que en la actual administración sindical se presentó una fragmentación interna y un estancamiento de las demandas históricas, por lo que su proyecto se centra en la cohesión del SPAUAZ como mecanismo viable para enfrentar la crisis de seguridad social y las violaciones sistemáticas al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
Desde su perspectiva, esta polarización, derivada del proceso electoral de hace tres años, cuando la actual secretaria general obtuvo el triunfo solo con dos votos de diferencia, ha debilitado la capacidad de negociación del sindicato frente a la Rectoría y esta división ha permitido que temas urgentes, como el rezago en los pagos a jubilados y la falta de depósitos en las cuentas individuales de ahorro para el retiro, se conviertan en problemas crónicos que amenazan la estabilidad de miles de académicos.
Por tanto “básicamente lo que estamos buscando es la unidad del gremio, que los sindicalistas se unan después de esta etapa de polarización en la que hemos estado, ese es uno de nuestros primeros proyectos, y luego tenemos lo de defensa irrestricta del contrato colectivo de trabajo, defensa de nuestra fuente de empleo, transparencia y rendición de cuentas”, expresó.
Señaló que la urgencia de esta unidad no es solo retórica, sino operativa, ya que actualmente existen cerca de 2 mil 400 universitarios bajo el régimen de cuentas individuales con una antigüedad de entre 15 y 19 años. En una década, este sector iniciará su proceso de jubilación, y de no regularizarse los depósitos institucionales hacia las Afores, el sistema colapsará, dejando a los trabajadores sin el sustento económico que por derecho les corresponde.
De acuerdo con Aréchiga Flores, a esta problemática se suma la situación de los jubilados, quienes enfrentan dificultades para recibir la liquidación de sus prestaciones, y para su planilla esto no es solo un incumplimiento administrativo, sino una falta de justicia para quienes fundaron la organización y dedicaron su vida a la docencia.
Asimismo, se refirió a la proliferación de contratos por honorarios en diversas unidades académicas, fuera de lo estipulado legalmente, lo que debilita la estructura profesional del profesorado.
“Yo digo que tenemos que unirnos primero y luego ordenarnos, y que todas las contrataciones se hagan de acuerdo al Contrato Colectivo de Trabajo, que no haya omisiones ni que busquen rutas alternas para las contrataciones, está últimamente, si revisamos prácticamente en todas las unidades académicas hay personal por honorarios y ese personal entra por una vía alterna”, dijo.
Precisó que, aunque no existe una cifra oficial, su equipo ha identificado al menos 512 docentes que han sido incorporados bajo este esquema en los últimos meses, lo que representa una violación al Contrato Colectivo de Trabajo, ya que esta figura solo está contemplada para casos específicos de recontratación de jubilados.
En cuanto a la crisis financiera que enfrenta la Universidad Autónoma de Zacatecas, consideró que el sindicato debe asumir un papel más activo en la gestión de recursos, en coordinación con la Rectoría y otras instancias, a fin de fortalecer la capacidad de negociación y atender los adeudos acumulados.
Sostuvo que una gestión conjunta permitiría ejercer mayor presión ante autoridades federales y estatales, aunque reconoció que el contexto nacional dificulta cada vez más la obtención de recursos extraordinarios, por lo que resulta indispensable prever escenarios adversos y establecer mecanismos de orden financiero desde ahora.
Advirtió que, de no atenderse oportunamente estos problemas, la institución podría enfrentar una situación crítica en los próximos años, en la que no se garantice el pago de nómina ni el cumplimiento de prestaciones, lo que obligaría a los trabajadores a movilizarse en condiciones de mayor vulnerabilidad.
En este sentido, planteó la necesidad de implementar un programa progresivo de regularización de adeudos, que contemple la apertura de cuentas individuales y el cumplimiento paulatino de las aportaciones patronales.
Respecto a las diferencias con otras candidaturas, Aréchiga Flores destacó que su propuesta se distingue por la integración de una planilla plural, conformada por representantes de cerca de 20 delegaciones sindicales, así como por la participación de perfiles nuevos que no han formado parte de administraciones anteriores.
Asimismo, rechazó los señalamientos que lo vinculan con la Rectoría o con grupos políticos al interior de la universidad, al considerar que se trata de descalificaciones derivadas del proceso electoral, y sostuvo que su trayectoria se ha caracterizado por la transparencia y la rendición de cuentas.
En otro tema, se refirió a la necesidad de garantizar claridad en el manejo de los recursos sindicales, particularmente en lo relacionado con la fundación y la adquisición de un inmueble durante la actual administración, asuntos que, dijo, deberán resolverse conforme a los procesos legales y con la participación de la base trabajadora.
Finalmente, hizo un llamado a la base sindical a recuperar la confianza en la organización y a consolidar un sindicato abierto, transparente y participativo, donde las decisiones se tomen de manera colectiva y los recursos sean administrados con responsabilidad.
“Tenemos que crear un sindicato de puertas abiertas, restaurar la confianza, que todos sintamos que el sindicato es nuestra casa y que nuestros recursos van a estar bien resguardados”, concluyó.



