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Exposición Luis Rivero: música para teatro y danza Parte 3. Santa [Entrevista con Luis de Tavira]

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Por: La Jornada Zacatecas •

La Gualdra 722 / Teatro

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Por Luis Martín Solís

Luis de Tavira (1948) es el director que más trabajos realizó con Luis Rivero. Los que podemos mencionar son: Santa (1976), La gran revolución (1979), El martirio de Morelos (1983), Zozobra (1988), La conspiración de la Cucaña (1989), Santa Juana de los mataderos (2002) e inconclusa, Las ventajas de la Epiqueya. Para esta exposición, el maestro de Tavira nos da una amplia retrospectiva y los contextos de los montajes mencionados. Este artículo es una síntesis sobre Santa y se complementa con pequeños testimonios del compositor. Estos artículos están enfocados a la relación con la música de Rivero, de la que poco se sabe. 

 

Luis Martín Solís: Maestro, sé que realizó muchos trabajos con Luis Rivero, pero quisiera empezar por Santa, el más antiguo y del que hay poca información.

Luis de Tavira: Santa es el montaje de la segunda generación del Centro Universitario de Teatro, del periodo del maestro Héctor Mendoza que tenía un proyecto de formación en donde los actores recibían actuación, danza, canto, acrobacia, biomecánica, ortofonía… buscando que estuvieran preparados para asumir las exigencias para un montaje de concepto de espectáculo. […] Cambiaban los paradigmas del teatro mexicano. Mendoza había montado con la primera generación In memoriam, un homenaje a Manuel Acuña, que fue emblemático, y donde la música de Luis Rivero fue muy importante. Mendoza me encarga el trabajo de la siguiente generación. Y propuso que hiciéramos un espectáculo sobre la novela Santa de Federico Gamboa… muy influenciado por el naturalismo de Zolá, ese gran escritor, novelista y dramaturgo cuya obra emblemática había sido Naná, la historia de una prostituta. Entonces, el equivalente de Naná era Santa. Lo que sucedía en Santa, en aquel congal, es que seducía igual a políticos que a un torero y que establece una relación de romance platónico con un pianista ciego, Hipólito, que amenizaba las sesiones del burdel. Esta novela dio lugar a la primera película sonora del cine nacional (1932). El director Antonio Moreno llamó a Agustín Lara para componer la música. Y la música de Lara para esa película es como el referente que va a estar contemplando Rivero, pero que como él dice “era un homenaje a Agustín Lara, sin una sola nota de Agustín Lara”. 

 

LMS: Y en realidad, Rivero se aleja totalmente de la influencia de Lara. Más bien toma referencias de la música peninsular yucateca que escuchó de niño, de su abuela María Palomeque, quien le enseñó a tocar el piano. Y de cierta influencia caribeña que nutre la música yucateca, como el tema de Santa de Rivero, que es un bolero que quedó en la memoria del público y que cantaba Blanca Guerra. En la exposición pusimos 7 atriles con collages de documentos que recuperamos: partituras originales, mecanuscritos, textos y notas a mano de Rivero, programas de mano, etc., y para hacer más musical la experiencia del público, colocamos audífonos con 2 tracks cada uno, donde podía estar escuchando la música de algunas obras, mientras estaban leyendo o viendo fotografías o documentos. 

LDT: Mendoza propone que llamemos a Sergio Magaña para que escriba la versión del espectáculo. Pero Magaña no pasaba un buen momento, yo tenía que ir a su casa y hacerlo escribir casi de la mano… Le había pedido el texto, en el que trasladé la novela de Gamboa al momento de la Revolución y entonces eran los revolucionarios que iban al congal de este personaje. Yo trataba de crear con eso una estructura brechtiana de teatro político, y de alguna manera épico, en la que había coreografías, música y varias canciones. Llamé a Luis Rivero a que compusiera la música y él encantado agarró el reto. 

Lo que no sabía, es que Magaña también componía canciones y cantaba. […] Cuando lo invito a un ensayo y empieza a ver las coreografías y las canciones compuestas por Rivero, protesta airadamente y dice: “No, no, las canciones las voy a hacer yo. Tienes que pedirle a Rivero que se vaya, la música y las canciones van a ser mías”. Y le dije: “Pero si no te estoy preguntando, perdóname”. Entonces Magaña se emberrincha y me dice: “Ah, no lo corres, pues retiro mi obra”. Y le dije: “Pues retírala, porque toda la idea, la estructura salió de nuestras conversaciones… Está bien, tú haz tu versión, yo voy a hacer la mía”. Consulté con Mendoza porque era un problema mayor… Magaña era, tal vez en ese momento, el dramaturgo más afamado con éxitos tremendos como Los signos del zodiaco. Hicimos una reunión y Mendoza llamó a Julio Castillo, y entre los tres hicimos la nueva dramaturgia y, por supuesto, confirmamos a Rivero como el compositor. 

Pero de ahí surgió todo un conflicto, porque Magaña reclamaba que la obra era suya. Y recuerdo que la Unión de Autores decidió que cada quien hiciera la suya, que los derechos eran de la familia Gamboa y que si ellos autorizaban, que se hicieran las que fueran. La familia de Gamboa estuvo de acuerdo en que hiciéramos nuestra versión y estrenamos nosotros primero con la música de Luis Rivero y la coreografía de Ruth Rivera. Magaña siguió adelante y después estrenó “Santísima” con dirección de Germán Castillo y con música supuestamente de él. 

 

LMS: En Santa hay una mezcla de géneros: Mazurca-polka, bolero, jarabe, una parodia a Ricardo Castro, una canción satírica tipo cabaret de “La Cuasimodo”, etc. ¿Cómo trabajaron la música? ¿Fueron peticiones suyas o el maestro Rivero de acuerdo al texto fue haciendo los planteamientos? ¿Cómo fue esa relación? 

LDT: Él siguió el libreto, que era ya resultado de una estructura que hicimos en común, con intervenciones de escenas de Mendoza y de Julio Castillo, que eran delirantes y que resultaban fascinantes. Y Rivero le entró a componer la música de todo y él como intérprete al piano interpretaba a Hipólito, el pianista ciego. Las grabaciones las trabajaba con Rodolfo Sánchez Alvarado y para la orquestación llamó, desde entonces, al maestro Higinio Velázquez. Higinio era un gran violinista, tocó con la Orquesta de Guadalajara y con la Sinfónica Nacional con Carlos Chávez. Ellos, Rivero y Velázquez se conocieron en Morelia (en el Conservatorio de las Rosas), ahí coincidieron e hicieron una buena amistad. Fueron discípulos brillantes de Bernal Jiménez. No recuerdo si se grabó en Radio UNAM o en la Sala Ponce… y si llamó al Cuarteto Latinoamericano, porque Higinio trabajaba con ellos. […] Rivero, antes de acordar y llamar a Velázquez para que orquestara, yo iba a su casa, siempre era en su casa. Y al piano y él decía “bueno, esto lo va a hacer el violín, esto el piano… y pedía mi opinión e íbamos quedando. Era fascinante porque era un creador que contagiaba entusiasmo. Pero luego, también era un gran maestro, porque pensaba en los actores y en las actrices. Digamos que otra de sus pasiones fue la enseñanza de la voz y el canto para actores. NOTA. En la exposición, Rodoldo Sánchez Alvarado e Higinio Velázquez forman un nicho como colaboradores fundamentales a lo largo de toda su carrera.

 

Luis Rivero:

“Hay una anécdota que poca gente sabe acerca de Santa y mi música. Un día, Luis me dijo: ‘Este es un burdel al que nunca nadie va, no tienen trabajo las prostitutas […] y cada vez que tocan la puerta, hay un texto que les dice la regenta: Muchachas, una sacudidita, para que se arreglaran. Entonces se ponían nerviosas y se polveaban y ajustaban la ropa para recibir a los clientes. Es una escena muda y tiene que tener música’, me decía Luis. ¿Qué voy a hacer con esa música nerviosa? Me vine a mi casa y de pronto […] como que mi abuela se me metió en las manos… y mi abuela es de la época porfiriana. Y empecé a tocar exactamente igual como tocaba ella, una mazurca que le había hecho a mi tía Teresita. Yo tenía 5 o 6 años cuando la escuché. Y me dije: ¡Ésta es perfecta!, porque mi abuela tocaba así, muy nerviosa. Entonces le digo a Luis, ya te tengo una propuesta, te la voy a tocar, no le dije el cuento de lo de mi abuela. Y la empecé a tocar y me dijo: ‘Perfecto, me la grabas ya’… y tuvo un éxito increíble”. Luis Rivero

 

*Santa. Dramaturgia: Héctor Mendoza, Luis de Tavira y Julio Castillo a partir de la novela de Federico Gamboa. Dirección: Luis de Tavira. Música y al piano en funciones: Luis Rivero. Escenografía: José de Santiago. Coreografía: Ruth Rivera. Reparto: Blanca Guerra (Santa), Armando García, Luisa Huertas, Sergio Laguna, Patricia Eguía, Paty Zepeda y Margarita Castillo. Funciones, a partir del 9 de julio de 1976. Teatro Arcos Caracol.

 

 

Parte 1 de este artículo en:

 https://ljz.mx/12/06/2026/exposicion-luis-rivero-musica-para-teatro-y-danza/

Parte 2:

https://ljz.mx/20/06/2026/exposicion-luis-rivero-musica-para-teatro-y-danza-2/

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_722


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