Durante la Fenaza 2025, comerciantes reportaron bajas ventas, afectadas por la economía, la cartelera, el cambio de ubicación del Palenque y los altos costos de los espacios. Un vendedor señaló: “Las personas ya no van a la feria a consumir, si acaso a dar la vuelta”.
Jorge Roberto Sanders Muñoz, presidente de la Asociación de Centros de Esparcimiento Social, explicó que los bares mantuvieron ventas similares, pero los sobreprecios en alcohol generaron pérdidas: “Salieron con un gasto adicional de 150 mil pesos por el sobreprecio, eso absorbió toda la ganancia e inclusive salieron perdiendo”. Además, destacó la necesidad de mayor transparencia y coordinación para futuras ediciones.
De acuerdo con un sondeo realizado entre vendedores de distintos giros, las bajas ventas responden a una combinación de factores: la situación económica del país, una cartelera que consideraron poco atractiva, el cambio de sede del Palenque y las elevadas cuotas que deben pagar por los espacios de exhibición.
Los vendedores de pan de feria, gorditas de nata, pizzas, conchas y otros productos tradicionales afirmaron que este año las ventas bajaron en gran medida. Uno de ellos, con experiencia en otras ferias de León, Aguascalientes y San Luis Potosí, señaló que la de Zacatecas no se compara en inversión ni en dimensión. “La feria va bajando, o al menos es nuestra percepción, aquí en Zacatecas está muy flojo”, comentó.
Otros comerciantes dedicados a la venta de cosméticos, bolsos, llaveros y novedades confirmaron la misma tendencia. Aunque la afluencia de personas ha sido alta, aseguraron que la mayoría solo recorre los pasillos y pregunta precios, sin concretar compras.
Una vendedora de cosméticos detalló que sus ventas cayeron hasta un 30% en comparación con el año anterior, lo cual atribuye al contexto económico actual. “Las personas ya no van a la feria a consumir, si acaso a dar la vuelta, pero ya no se detienen como en otros tiempos”, explicó, y añadió que, en su experiencia en Gómez Palacio, las pérdidas fueron totales. Además, reclamó que las cuotas por los espacios siguen siendo muy caras, por lo que no han podido recuperar la inversión. “Uno tiene que seguir comiendo”, afirmó.
En el caso de los comerciantes de sombreros y chamarras, expresaron que la situación tampoco ha sido favorable. “La gente solo pasa y pasa”, lamentaron, y destacaron que incluso obtuvieron mejores resultados en la pasada Feria de Fresnillo.
Los puestos de comida también se han visto afectados. Vendedores de gorditas originarios de Tlaxcala explicaron que sus ventas disminuyeron hasta en un 50 por ciento debido al cambio de ubicación del Palenque. Relataron que anteriormente la clientela solía consumir antes o después de los conciertos, permaneciendo hasta la madrugada, lo que representaba un repunte importante en sus ingresos. Sin embargo, este año ya no han podido cubrir ni siquiera los gastos básicos.
“Ahora abrimos desde las 11 de la mañana entre semana y desde las 9 en fin de semana, esperando que las ventas mejoren, aunque no creemos. Ya se acabaron los eventos y los artistas, entonces a ver cómo nos va, porque tampoco vale la pena desvelarse por nada”, afirmaron.
Los comerciantes de joyería, como cadenas y aretes, señalaron que Zacatecas no es un mercado favorable para ese tipo de productos, pues hay demasiada competencia y poco interés entre los visitantes. “Aquí la gente no busca eso en la feria, y las ventas no han sido buenas”, dijeron.
De igual manera, vendedores de ropa interior (como calcetines y calzones) coincidieron en que el consumo ya no es como antes. Argumentaron que en años pasados las personas ahorraban para estas fechas y acudían a comprar, pero ahora “solo pasan por el espectáculo, pero realmente ya no compran mucho”. Por otro lado, los comerciantes de juegos también enfrentaron una situación similar, con ingresos que no alcanzaron las expectativas.
Por su parte, Sanders Muñoz, señaló que, aunque las ventas del sector de bares durante la Feria se mantuvieron “prácticamente igual que el año pasado”, los empresarios enfrentaron mayores gastos que afectaron sus ganancias. Entre los factores que impactaron el rendimiento económico destacan la compra forzada de alcohol a sobreprecio, que generó costos adicionales de hasta 150 mil pesos para algunos negocios.
“Salieron con las mismas ventas del año pasado, sin embargo, salieron con un gasto adicional de 150 mil pesos por el sobreprecio, eso absorbió toda la ganancia e inclusive salieron perdiendo”, comentó.
El cambio de ubicación del Palenque también mencionó, afectó la circulación de personas hacia otras zonas de la feria. Según el empresario, “terminando el evento, la gente se iba hacia la zona del Palenque, y ya difícilmente regresaba o circulaba hacia el interior de la feria otra vez”.
Además, destacó que la calidad de la cartelera influyó en la asistencia, y resaltó la importancia de involucrar al sector empresarial en la planeación de futuras ediciones: “Debe haber más opciones que podamos consensar entre todos, porque al final lo que queremos es que haya mucho movimiento en la feria, que haya mucha gente, que la gente se divierta en un ambiente de seguridad y tranquilidad”.
Incluso indicó que ya se están realizando reuniones con autoridades para planear mejoras para la próxima edición.
“Hoy tuvimos una reunión con el secretario de Seguridad Pública y sus comandantes… necesitamos empezar a trabajar a partir de ahorita”, señaló, destacando la importancia de establecer lineamientos claros para que los empresarios tengan certeza en sus inversiones y operaciones.
El dirigente agregó que la feria tiene un “gran área de oportunidad para que se transparente el tema de los otorgamientos de los espacios, los costos, las condiciones… hay que recordar que es recurso público y es susceptible de ser auditado”. Sanders Muñoz enfatizó la necesidad de corregir “vicios, omisiones y desorganizaciones” para lograr una mejor administración y coordinación entre autoridades, empresarios y el patronato de la feria.
Sobre los costos por espacio, reconoció que los precios son elevados debido al flujo esperado de visitantes, sin embargo, comentó que es por la oportunidad de afluencia que estos ofrecen, “Uno puede llegar a los 380 mil pesos… quien apuesta a esto sabe que tiene que invertir y espera generar ventas que permitan subsanar este gasto”.
Sin embargo, apuntó que la falta de aviso sobre la compra de alcohol a sobreprecio afectó a los empresarios: “Muchos tuvieron que reimprimir sus cartas porque sus precios ya venían considerados y al final terminaron con unos sobreprecios que no tenían establecidos… eso ocasiona una merma en el bolsillo de la ciudadanía zacatecana”.
Sanders Muñoz concluyó que, a pesar de los retos, se mantiene el compromiso de trabajar desde ahora para que la próxima Fenaza sea más transparente y organizada, beneficiando tanto a los empresarios como a los visitantes.



