Hay un momento profundamente significativo cuando una familia recibe las llaves de su casa: es el instante en que la incertidumbre se transforma en certeza. Ese pequeño objeto metálico simboliza años de esfuerzo, trabajo honesto y la esperanza de un futuro más estable.
Las Viviendas para el Bienestar representan precisamente la posibilidad real de que más familias accedan a un patrimonio digno. No hablamos solo de infraestructura; hablamos de estabilidad emocional y de la oportunidad de vivir con mayor bienestar.
En Zacatecas, ese compromiso ya se está materializando. Con la entrega de las primeras viviendas del programa, las familias comienzan a recibir las llaves de su nuevo hogar, marcando el inicio de una meta histórica de 26 mil casas en todo el estado. Esta inversión superior a los 15 mil millones de pesos no solo transforma la vida de quienes hoy estrenan vivienda; también impulsa miles de empleos y fortalece nuestra economía local. Cada casa entregada confirma que el bienestar avanza y que la justicia social se construye con hechos.
Desde el Senado de la República asumí con convicción la responsabilidad de votar a favor de las reformas a la Ley del Infonavit que hoy hacen posible esta transformación. Con ese respaldo legislativo fortalecimos la protección del ahorro de las y los trabajadores y ampliamos las facultades del Estado para construir vivienda accesible. Votar a favor fue apostar por la justicia social y por garantizar que el derecho a un hogar tenga bases sólidas, permanentes y verdaderamente al servicio del pueblo.
Este avance es resultado del liderazgo humanista de nuestra Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha colocado el bienestar en el centro de la agenda nacional. Su visión en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación fortalece derechos y amplía oportunidades para quienes más lo necesitan.
Reconozco también el compromiso del gobernador David Monreal Ávila, cuya coordinación institucional ha permitido que este programa se concrete en territorio. Asimismo, la suma de esfuerzos con los gobiernos municipales, como el alcalde de Guadalupe, Pepe Saldívar, ha sido fundamental para que estas viviendas hoy sean una realidad para las familias.
Hoy, en Zacatecas, construir vivienda es construir tranquilidad. Es sembrar estabilidad y cosechar esperanza. Porque cuando el bienestar se convierte en política pública, el futuro deja de ser promesa y se transforma en realidad compartida.
*Senadora de la República



