La muestra colectiva ´Arte Urbano, warning-laboratorio grafiti, intervención plástica sobre muro´ se alberga en la Sala de Exposiciones Temporales Anexa Hermanos de Santiago del Centro Cultural Ciudadela del Arte. El creativo Francisco Javier Almaraz, coordinador de este proyecto, indicó que el objetivo “es generar nuevos espacios de cultura plástica con la finalidad también de que el grafiti se vea no como una agresión, sino como parte de un contexto plástico social”.
La apertura de esta muestra contó con la presencia de los expositores Francisco Javier Almaraz y David Israel Espinoza, de los funcionarios del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), Dulce Muñoz, subdirectora de Difusión y Animación, J. Jesús Manuel Meza del director de la Ciudadela del Arte, y el titular de Cultura del ayuntamiento del municipio de Fresnillo, Leopoldo Smith MacDonald, invitados, familiares y público.
Durante el acto inaugural, Almaraz expresó que a nivel nacional, entidades como El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) cobija este proyecto, puesto que el grafiti como expresión artística tiene repercusión a escala mundial.
En entrevista, David Israel Espinoza dio su opinión acerca de la legalización del grafiti, en la cual manifestó que todos van a salir beneficiados, tanto grafiteros, autoridades y la sociedad en general, puesto que esta ley puede proteger a quien cuente con un permiso sea del propietario o del ayuntamiento.
En relación a las multas, los jóvenes ya no tendrán miedo, ya que se va a cuidar y respetar las áreas que no se deben de pintar.
Explicaron que este propósito, en su segunda etapa, pretende documentar histórica y visualmente lo que en nuestra localidad sucede, bajo las siguientes tres asignaciones: el concepto del fresnillense sobre la relación y el sentido de pertenencia, el derecho a la identidad y el sentido de la territorialidad.
Detallaron que hasta el siglo 14 la pared o el muro ha sido uno de los principales soportes para la creación, difusión y promoción de los productos plásticos (recuérdese la pintura mural). Sin embargo, en la actualidad, éste no representa un espacio creativo y libre, sino un espacio clausurado por el poder que históricamente se ha reservado a su utilidad.
Tanto es así que este fenómeno espontáneo ha llegado a interpretarse como una amenaza y una transgresión. Podría decirse que la ley ha prohibido el libre acceso al mayor lienzo del mundo; es por eso que éste se ha llenado de trazos incontrolables e inentendibles.
El muro y sus extensiones metonímicas (puertas, mobiliario urbano, vagones, autobuses…) pasan a ser el soporte de lo que hoy en día conocemos como el grafiti o pinta.
Comentaron que en nuestra localidad, al igual que en la totalidad del territorio nacional, las manifestaciones culturales se han visto opacadas por otro tipo de manifestaciones: el abuso personal, el secuestro y el robo en lo material. Sin embargo, se cree que la cultura es el paliativo sustancial para contrarrestar estas acciones.
Los artistas señalaron que en las colonias y los barrios siempre han tenido su mística social y cultural, que en términos de marca o señalización, establece la presencia y dominio de cada uno de los barrios, de tal manera que los barrios y las colonias signaron su identidad dentro de otra identidad mayor: la social.
Es por eso que el colectivo que ahora se presenta, concluyó en homenajear a los personajes que dentro de lo cultural han destacado con su aportación estética, en lo popular también se decidió enfatizar a nuestros personajes, que hoy en día son parte importante de la historia de Fresnillo.
Sabemos que en otras latitudes o entidades la expresión estética del grafiti es ya cobijada por las entidades culturales; en Fresnillo, apenas comienza a ser adoptada como parte de la estética gráfica y plástica.
Almaraz destaca que en este sentido resulta ser de suma importancia como dato referente a nuestro proyecto, la labor y aportación estética de un artista del grafiti, considerado por la crítica internacional como uno de los mejores dentro de esta manifestación artística.
Hace referencia a Frank Shepard Fairey, uno de los primeros artistas del grafiti de finales del siglo 20 en propagar la técnica de pegatinas como intervención callejera. Sus primeras pegatinas mostraban una foto en alto contraste de André el Gigante, como mensaje sin contenido y con la principal intención de sorprender al viandante y espectador. Define este trabajo como «un experimento de fenomenología».
Así, Frank comenzó a repartir de forma gratuita estas pegatinas, convirtiéndose poco a poco en un icono de la cultura popular contemporánea. Ha realizado diferentes versiones del mismo tema, y también las ha incluido en exposiciones, posters, camisetas, diseños para estampados de monopatín, etcétera.
Otros de sus trabajos callejeros más destacados son los posters de grandes dimensiones, con los que empapela paredes a la vista de los viandantes en diferentes países a los que viaja. En estos posters suele estar presente una temática política velada o una sugerencia de reflexión sobre los estereotipos de discusión estética, social o política.
Su estilo está basado en parte en la estética del cartel ruso, de la época comunista, y en el arte pop, con elementos claros del cómic estadunidense.
Con este propósito se ha concretado el donar el producto final a una institución pública en el municipio de Fresnillo.



