La reciente caída registrada en la estadística minero-metalúrgica de Zacatecas refleja una tendencia que, aunque coincide con el comportamiento nacional, adquiere una dimensión particular en la entidad por su peso dentro del sector extractivo. Así lo advirtió el ingeniero Abel González Vargas, presidente del Distrito Zacatecas de la Asociación de Ingenieros de Minas, quien atribuyó este descenso a factores estructurales relacionados principalmente con la incertidumbre en materia de inversión y regulación.
Zacatecas ocupa una posición estratégica en la producción minera del país, al ubicarse entre los principales estados en esta actividad. Esta condición implica que cualquier contracción en el sector tenga efectos proporcionales mayores en la economía regional, tanto en generación de empleo como en derrama económica.
Según el diagnóstico expuesto por el dirigente, el retroceso observado no es un fenómeno aislado ni reciente, sino el resultado de una inercia acumulada durante los últimos tres o cuatro años, periodo en el que la inversión en exploración y expansión productiva ha experimentado una disminución constante.
Uno de los factores centrales identificados es la falta de certidumbre para las empresas inversionistas. Actualmente, indicó, existen más de 4 mil millones de dólares retenidos por la ausencia de permisos, cifra que en algunas estimaciones podría ubicarse entre 4 y 5 mil millones únicamente en el estado.
La falta de autorización para concretar estos proyectos no solo representa capital inmovilizado, sino también la pérdida de oportunidades laborales y de desarrollo regional. De acuerdo con cálculos del sector, las inversiones detenidas podrían generar entre 8 mil y 10 mil empleos directos e indirectos, además de impulsar una cadena de valor con impacto en servicios, proveeduría y actividad económica local.
La situación ha propiciado que diversas compañías redirijan su atención hacia otros mercados internacionales con condiciones más favorables para la inversión minera, entre ellos Perú, Chile, Argentina y Brasil. Este desplazamiento de capital, explicó González Vargas, responde a la percepción de incertidumbre que prevalece en México y que afecta la competitividad del país frente a otros destinos con marcos regulatorios más claros o ágiles.
El análisis del dirigente subraya también la importancia de la exploración minera como base del desarrollo del sector. Señaló que la ausencia de nuevas concesiones y la inexistencia de programas abiertos para la exploración limitan la posibilidad de descubrir yacimientos rentables. Sin exploración, advirtió, no es posible generar reservas ni consolidar proyectos productivos, lo que compromete el futuro de la industria. Esta condición, combinada con factores externos (como la volatilidad derivada de tensiones comerciales y políticas arancelarias en el ámbito internacional) contribuye a un ambiente poco propicio para la inversión.
Ante este escenario, el sector ha sostenido diálogo con autoridades estatales y federales. González Vargas reconoció que el gobierno estatal ha manifestado comprensión sobre el papel estratégico de la minería en el desarrollo económico de Zacatecas y mantiene coordinación con la industria para fortalecerla. Sin embargo, señaló que el principal obstáculo persiste en el ámbito federal, donde los procesos de autorización y permisos permanecen detenidos, impidiendo que proyectos de gran escala avancen hacia su ejecución.
El dirigente enfatizó que la minería constituye un eje fundamental para el desarrollo industrial, al fungir como proveedor de insumos para cerca de cien actividades productivas. Su relevancia, afirmó, no se limita al ámbito económico inmediato, sino que incide en la innovación tecnológica, el desarrollo industrial y la evolución histórica de las naciones. Desde esta perspectiva, consideró necesario reforzar el reconocimiento institucional sobre la importancia estratégica del sector.
Asimismo, manifestó preocupación por las restricciones que han surgido en torno a modalidades extractivas como la minería a cielo abierto y la limitación en la apertura de concesiones, las cuales podrían restringir el acceso a minerales estratégicos y críticos (entre ellos el litio) cuyo aprovechamiento se ha convertido en prioridad para diversos países. La falta de exploración, puntualizó, impide incluso dimensionar el potencial de los recursos existentes, lo que coloca al país en desventaja frente a economías que ya capitalizan estos minerales.
Las perspectivas para 2026, según el análisis presentado, dependerán en gran medida de la evolución en la liberación de permisos. Mientras no se registren avances en este aspecto, el escenario de desaceleración podría mantenerse. Entre los proyectos relevantes en espera de autorización mencionó iniciativas vinculadas a Mina San Nicolás, así como inversiones previstas por empresas como Pan American Silver y Orla Camino Rojo, cuyos desarrollos permanecen detenidos por falta de resoluciones administrativas.
En conjunto, la evaluación del sector minero plantea que la caída observada en los indicadores no responde únicamente a condiciones coyunturales, sino a una combinación de factores regulatorios, económicos y estratégicos que afectan la confianza de los inversionistas y limitan la expansión productiva. Dado el peso histórico y económico de la minería en Zacatecas, el desenlace de estos procesos será determinante para definir la capacidad del estado de sostener su competitividad y su contribución al desarrollo nacional en los próximos años.



