Ciudad de México. Después de horas de incertidumbre, que se prolongó durante la madrugada de este viernes, la Coordinación de Atención a la Movilidad Humana de la Ciudad de México decidió posponer el operativo para desmantelar el campamento irregular en la colonia Vallejo, en el que habitan más de 200 personas migrantes.
Alrededor de las 7:30 horas, el titular de esta institución, Temístocles Villanueva, arribó a las inmediaciones del campamento para dar a conocer que se suspendían las acciones previstas a partir de las cinco de la mañana de este viernes.
“Lamentablemente hubo mucha tensión durante la madrugada y decidimos posponer la acción que íbamos a realizar el día de hoy”, indicó.
El propósito, dijo, era trasladarlos de forma voluntaria a la Casa de Asistencia a la Movilidad Humana Vasco de Quiroga, en Tepito, como parte de su estrategia de atención integral a las personas en contexto de movilidad.
Después de que ayer visitó el lugar y afirmó que sería un “desmantelamiento total del campamento”, en esta ocasión, Villanueva cambió el discurso y dijo que las acciones realizadas por la institución que encabeza “han sido en todo momento pacíficas y voluntarias”.
El funcionario no dio detalles sobre cuándo se reanudará el operativo de desmantelamiento ni si mantendrán diálogo con la comunidad migrante que vive en este campamento, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero, único que se mantiene en pie.
Durante su breve mensaje, decenas de migrantes le reprocharon las acciones y el hecho de que les hayan notificado un día antes del desmantelamiento del campamento, sin otorgarles tiempo suficiente para que las familias pudieran gestionar opciones, principalmente porque más de 60 niños acuden a la escuela.
En estos momentos, decenas de migrantes reflejan sentimientos encontrados, entre la felicidad por suspensión del operativo, pero con incertidumbre al no tener una respuesta clara sobre qué pasará con el campamento en un futuro.
Varios de ellos denunciaron que en los últimos días ha habido una fuerte presencia policiaca, principalmente cinco elementos de policía de investigación.
Los cuatro camiones RTP y la maquinaria se retiraron minutos antes que el funcionario llegará al lugar.
En el campamento, que está por cumplir más de dos años, viven poco más de 230 personas, casi la mitad de ellos son infantes y diez recién nacidos, que provienen de Venezuela, Honduras, Colombia, Ecuador, entre otras nacionalidades.



