La contradicción constitucional para designar al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue responsabilidad del Congreso, pero los ministros pueden realizar una interpretación y decidir quién será el relevo de Hugo Aguilar, consideró Morena en la Cámara de Diputados.
En entrevista colectiva, el coordinador de la bancada guinda, Ricardo Monreal Ávila, recordó que persiste una antinomia generada por la reforma al Poder Judicial de 2024, porque en el artículo 94 de la Constitución se establece que la presidencia de la Corte será para quien obtenga más votos populares, mientras el 97 indica que será por elección interna de los ministros.
Aunque el legislador aceptó que “el Poder Legislativo tiene responsabilidad al no haber derogado una de las dos disposiciones”, también consideró que “se puede llegar a un acuerdo y hay salida institucional y jurídica; no hay problema. Lo que sería más viable es un acuerdo entre los ministros de la Corte”.
Renuncia de Mónica Soto
Respecto al tema de la renuncia de la magistrada electoral Mónica Soto, Monreal señaló que la instancia encargada de “calificar” la decisión de la funcionaria es la Comisión Permanente del Congreso, aunque hizo ver que, según la ley, ministros y magistrados sólo pueden renunciar al cargo por causas graves que, sin embargo, no se precisan en la norma.
Mientras, el coordinador del grupo parlamentario del PRI, Rubén Moreira, subrayó que la antinomia sobre la forma de elegir a la presidencia de la SCJN prevaleció en la reforma de 2024, a pesar de que en el debates se presentaron reservas en la discusión, pero Morena no las admitió porque “son un rebaño de borreguitos”.
Pese a coincidir que la salida puede ser que los ministros de la Corte “hagan una interpretación” y decidir quién la presidirá a partir de 2027, también consideró que “sí hay tiempo para una reforma que solucione esta contradicción” en la Carta Magna.
El coahuilense, por otra parte, criticó el nivel del máximo tribunal del país, al señalar que “hay un buen circo en la Corte del bienestar, porque no son jueces de carrera. Hay ministras que no saben ni lo que están votando”.



