La Universidad Autónoma de Zacatecas fue sede de la conferencia magistral impartida por la embajadora del Estado de Palestina en México, Nadia Rasheed, quien presentó un panorama sobre la situación actual del pueblo palestino y llamó a la comunidad universitaria y a la sociedad zacatecana a mantener la solidaridad internacional frente a la crisis humanitaria que vive su nación.
El encuentro se realizó en el histórico Teatro Fernando Calderón, como parte de un ciclo de conferencias organizado por estudiantes del Doctorado en Estudios del Desarrollo, con el objetivo de acercar a la comunidad académica y al público información y elementos de análisis sobre conflictos y problemáticas internacionales contemporáneas.
Durante la bienvenida, autoridades universitarias destacaron el compromiso histórico de la institución con el pensamiento crítico y la solidaridad internacional. En representación del rector Ángel Román Gutiérrez, la secretaria general Lorena Jiménez Sandoval subrayó que la conferencia buscó propiciar empatía y reflexión ante una crisis que, afirmó, involucra a la humanidad en su conjunto.
Por su parte, el académico Efraín Arteaga Domínguez explicó que la universidad tiene la responsabilidad de vincular el conocimiento con las problemáticas sociales globales y brindar espacios de análisis crítico. Señaló que este tipo de encuentros permiten comprender la coyuntura internacional y construir posiciones informadas frente a los conflictos que impactan a distintos pueblos.
Al iniciar su intervención, la embajadora transmitió un saludo del pueblo palestino y describió la situación que atraviesan miles de familias en la región. “Les transmito el saludo fraterno de mi pueblo. Un pueblo herido, pero no derrotado”, expresó ante estudiantes, docentes y público en general que acudieron al evento.
Rashid sostuvo que lo que ocurre actualmente representa, en sus palabras, “uno de los mayores fracasos morales de nuestros tiempos”, al referirse a la violencia que afecta a la población civil, particularmente en la Franja de Gaza. Durante su intervención, ofreció cifras sobre víctimas, personas heridas y desplazadas, además de denunciar la destrucción de infraestructura civil y la afectación a miles de niñas y niños que han quedado sin acceso a educación formal.
Asimismo, señaló que la crisis también impacta a Cisjordania y Jerusalén Oriental, donde, indicó, continúan incursiones militares, expansión de asentamientos y desplazamientos de comunidades palestinas. En este contexto, cuestionó la efectividad de los llamados a un cese al fuego cuando, afirmó, la violencia continúa y persisten restricciones a la ayuda humanitaria.
La diplomática sostuvo que el conflicto no sólo es territorial, sino también humanitario y moral. “Palestina importa porque es la pregunta moral de nuestro tiempo”, expresó, al advertir que la normalización de la violencia podría sentar precedentes peligrosos para otros pueblos en el mundo.
Durante su participación, también abordó la relevancia del derecho internacional y mencionó que diversas instancias, entre ellas la Organización de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional, han emitido resoluciones y pronunciamientos relacionados con el conflicto, aunque, señaló, la aplicación de estos mecanismos enfrenta desafíos políticos.
La embajadora también reconoció la postura de México en organismos internacionales y destacó la posición del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que ha mantenido una política exterior congruente con los principios de autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias.
En un momento más personal del encuentro, la diplomática compartió aspectos culturales de su país y habló sobre tradiciones palestinas, destacando la cosecha de aceituna como una de las más significativas para su pueblo. Explicó que se trata de una actividad que reúne a familias enteras y simboliza identidad, memoria y resistencia cultural, aunque lamentó que en años recientes muchos campos han sido afectados por la violencia.
Al finalizar su intervención, Rasheed agradeció la solidaridad mostrada por la sociedad zacatecana y llamó a no perder la sensibilidad ante la crisis humanitaria. “No miren hacia otro lado. No permitan que el cansancio sustituya a la conciencia”, pidió al público, subrayando que la defensa de los derechos humanos debe ser universal.
La conferencia concluyó con una sesión de preguntas y respuestas en la que estudiantes y asistentes expresaron inquietudes sobre la situación política internacional, el papel de la diplomacia y las acciones que pueden emprenderse desde la sociedad civil para promover la paz y la justicia.
Con este encuentro, la Embajada del Estado de Palestina en México y la comunidad universitaria fortalecieron los lazos de diálogo académico y solidaridad internacional, en un contexto global donde los conflictos armados continúan generando profundas consecuencias humanas y sociales.



