Con la llegada del verano, muchas familias en Zacatecas buscan opciones para que sus hijas e hijos aprovechen el tiempo libre con actividades recreativas, educativas o deportivas. Sin embargo, el acceso a estas alternativas se ha convertido en un desafío económico para muchos hogares, debido a los altos costos que representan algunos de los cursos disponibles en la entidad.
Diversas instituciones ofrecen programas de verano que incluyen actividades como dibujo, pintura, manualidades, deportes, baile y talleres culturales.
Por ejemplo, el Curso de Verano del CIJ Zacatecas, dirigido a niños de 3 a 14 años, tiene un costo accesible de 100 pesos e incluye cine debate, activación física y arte.
En contraste, otras opciones tienen precios considerablemente más altos: el Curso del Instituto Municipal de Cultura de Guadalupe cobra 502.15 pesos, el Curso de Verano del Issstezac 2025 va de 900 pesos para derechohabientes hasta mil pesos para el público en general, mientras que centros privados como Artes Marciales MD Zacatecas manejan cuotas de hasta 2 mil 500 pesos por curso completo.
A estos gastos se suman otras opciones como los cursos de natación en centros como Chapuzona, cuyos costos oscilan entre 850 y mil 250 pesos, dependiendo del número de sesiones. Incluso programas organizados por dependencias públicas, como el DIF Zacatecas, establecen una cuota de recuperación de 400 pesos, lo que puede ser una barrera para algunas familias.
Además, hay una creciente oferta de talleres organizados por instituciones no certificadas que se enfocan en el desarrollo y estimulación del aprendizaje. Aunque algunas de estas propuestas pueden ser valiosas, llegan a cobrar hasta 800 pesos por semana, lo que representa un gasto de 3 mil 200 pesos al mes.
También existen opciones que combinan actividades como, cocina, juegos y manualidades, con precios que alcanzan los 2 mil pesos por tres semanas, sin que siempre se garantice la calidad o el enfoque pedagógico adecuado.
El problema se agrava si se considera el promedio de hijos por familia en Zacatecas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de fecundidad estatal fue de 2.5 hijos por mujer en 2020. Esto significa que, para una familia con tres hijos, los costos de inscribirlos a actividades de verano pueden multiplicarse de forma considerable, llegando fácilmente a varios miles de pesos.
A pesar de los beneficios que estos cursos aportan al desarrollo integral de la niñez, sigue existiendo una escasa oferta de actividades gratuitas o de bajo costo que permitan una inclusión más equitativa. Las vacaciones, en lugar de representar un periodo de descanso y recreación, se convierten para muchas familias en una etapa de tensión económica o en un tiempo de ocio no aprovechado por falta de acceso a opciones viables.
Frente a esta situación, es importante que los municipios, instituciones educativas y organismos de cultura y deporte amplíen su oferta gratuita o subsidiada, especialmente en zonas de mayor vulnerabilidad.
Invertir en actividades vacacionales accesibles no solo representa un apoyo a la economía familiar, sino que contribuye al bienestar físico, emocional y social de la niñez zacatecana. Porque el derecho a jugar, aprender y convivir no debería depender del ingreso económico.



