Con 940 millones de adultos y 170 millones de niños y adolescentes con obesidad en el mundo, las acciones contra esta pandemia entraron a una nueva era por estrategias integrales para hacerle frente y por los resultados que tienen países de altos ingresos, en los cuales ya existe evidencia de que es posible revertir la enfermedad, afirmó Luz María de Regil, mexicana y directora de Nutrición de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Señaló que la tendencia de la obesidad en esas naciones se ha estabilizado, es decir, dejó de aumentar la cantidad de personas que viven con este problema, debido a políticas efectivas que cuentan con suficientes recursos económicos para su aplicación. Eso no ocurre en países de bajos y medianos ingresos.
Durante la inauguración del Congreso Internacional de Obesidad, que por primera vez se realiza en México, el secretario de Salud, David Kershenobich, reconoció que puede haber muchos programas para combatir la obesidad, pero el reto está en llevarlos a la práctica, así como reconocer las diferencias poblacionales que requieren medidas específicas.
Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que la obesidad es una enfermedad, el funcionario dijo que se le debe considerar un problema metabólico. De esa manera el plan de aceleración propuesto por el organismo sanitario para frenar la obesidad tendrá mejores resultados.
El exceso de peso va más allá del aspecto estético. Se trata de que las personas comprendan que no son sólo los kilos de más, sino las repercusiones que tiene en diferentes órganos y pueden evolucionar a alguna de las 200 complicaciones conocidas, comentaron especialistas.
De Regil destacó la importancia de que las naciones se sumen al plan de aceleración para detener la obesidad, propuesto por la OMS, pues “de no hacer nada, para 2030 se prevé que esta condición tendrá un costo global de 3 mil millones de pesos” por los problemas de salud asociados. Lo más grave es que dicho costo repercutirá en países de menores ingresos económicos.
Entre las medidas a tomar está impulsar medidas de prevención y tratamiento del exceso de peso corporal de manera integrada, la identificación de poblaciones de alto riesgo y garantizar la equidad en el acceso a los servicios de salud.
Medidas dirigidas a la industria
La especialista comentó que desde 2010 se han establecido políticas para regular el entorno alimentario, en algunos casos con medidas obligatorias para la industria, las cuales son más eficaces, y a partir de 2023, cuando se planteó el plan deaceleración, se han sumado 34 países de América, donde vive una cuarta parte de las personas con exceso de peso corporal.
Destacó que en el continente americano, 11 países cuentan con una regulación que incluye el etiquetado de alimentos y bebidas. Ubicó a Argentina, Colombia y México con un apego superior a 97 por ciento a las recomendaciones de la OPS en esta materia.
Esas naciones también tienen un nivel alto de cumplimiento respecto de las advertencias sobre el contenido de edulcorantes y niveles elevados de calorías, indicó.



