La cancelación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán y a otros funcionarios y servidores públicos de Morena es parte de una decisión política e injerencista de Estados Unidos, consideró la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia mañanera, descartó que ese hecho pueda originar un conflicto con el gobierno de Donald Trump. “Como presidenta busco siempre la mejor relación posible con Estados Unidos, por mi pueblo, porque así debe ser, pero no voy a agachar la cabeza tampoco”.
A pregunta expresa, la mandataria comentó que no hay ninguna acusación en México contra el hijo del ex presidente López Obrador, recalcó que no se encubrirá a nadie, pero tampoco se va a iniciar una investigación judicial por el solo hecho de que autoridades estadunidenses le hayan retirado el visado.
A pregunta respecto a si se trata de una maniobra contra el movimiento de la 4T, la mandataria respondió: “Mi opinión es que esta cancelación de visas que han hecho a los que llaman personas políticamente expuestas, tiene un sentido esencialmente político, más que de seguridad, porque no es parejo a todos los países”.
Se puede hacer, destacó, una revisión de qué ocurre en otras naciones de América Latina y el actuar no es el mismo hacia nuestro país. Lo que se da “es un sentido de injerencia en la política mexicana y eso no debe ser”.
–¿Sabe si López Beltrán está siendo investigado en Estados Unidos?
–No. No tengo información, respondió e hizo notar que en los otros casos de funcionarios a los que también se les revocaron las visas no se presentaron pruebas contundentes.
E igual ocurre, dijo, con las solicitudes de extradición del gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y los demás ex funcionarios a los que se acusa de nexos con el narcotráfico, ya que el gobierno estadunidense no ha hecho llegar la documentación que acredite tales cargos. “Sólo se busca el injerencismo” en la política interior.
“Hay que ser valientes, porque no hay otra cosa”, recomendó a quienes las autoridades del vecino del norte les han retirado el documento migratorio.
La presidenta Sheinbaum dejó claro que México no opina del próximo proceso electoral en Estados Unidos, ya que es una decisión del pueblo estadunidense, e igualmente “en la política mexicana, quien decide es el pueblo de México”.
No tiene por qué haber injerencia de ningún país, de ninguno. “Se colabora y se coordina, pero de igual a igual”, agregó.
Dejó claro: “Hay que defender nuestra posición y eso no quiere decir que haya un rompimiento con Estados Unidos, ni mucho menos, por decir lo que es”.
Cada quien, dijo, “puede responder de una u otra manera. La mejor forma de relacionarse es no achicarse. ¿Por qué vamos a bajar la cabeza, por qué nos vamos a arrodillar, por qué vamos a tener miedo? No. Somos un país grandioso, estamos dando resultados y la gente está contenta, vamos a seguir buscado una buena relación”.
La jefa del Ejecutivo federal hizo un repaso histórico de la lucha que México ha tenido que librar desde que se consumó su independencia de España, para mantenerse como un país libre y soberano.
Aprovechó para denunciar que hay políticos mexicanos de “dudosa reputación”, como el presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y otros senadores de oposición que con frecuencia viajan a Estados Unidos para pedir su intervención y seguramente van a aprovechar el caso de López Beltrán para hacer un escándalo mediático.
Es vergonzoso, dijo, que Alito haya solicitado al gobierno de Donald Trump que le quite la visa a consejeros del INE porque hablaron mal de él.
“¿Qué es eso, qué político mexicano va a agacharse, arrodillarse frente a Estados Unidos. Qué se puede esperar de una persona así?, de senadores mexicanos que usan todas las televisoras de Estados Unidos para hablar mal de México.”
Por otra parte, la Presidenta informó que recorrerá el país en gira previa a la presentación de su segundo Informe de Gobierno e iniciará la grabación de espots sobre los resultados de su gestión.



