Garden City., El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “pronto” declararía el estrecho de Ormuz como parte del territorio estadunidense, y aseveró que “Irán está siendo severamente derrotado.
“Tenemos el bloqueo (a los puertos iraníes). Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, señaló el magnate a una multitud de simpatizantes durante un mitin político en una academia de policía en el estado de Nueva York.
Sostuvo que nunca se disculpará por el aumento del precio del combustible debido a la guerra en Medio Oriente.
“Un país muy malvado no puede tener armas nucleares (…) recuérdalo cuando tengas que pagar un poco más por la gasolina. Jamás me disculparé. Hice lo correcto”, afirmó.
Kazem Gharibabadi, vicecanciller iraní, reviró: “el estrecho de Ormuz no se puede tomar con tuits, portaviones, decretos ni discursos electorales” y aseguró que su país “no teme a las amenazas ni se intimida ante las demostraciones de poder”.
“Hasta ahora, (Washington) ha sufrido graves derrotas estratégicas; el estrecho de Ormuz era, es y será iraní; sólo se abrirá y cerrará bajo el mando iraní, y mientras no acepten la realidad de la derrota y no abandonen sus ilusiones, Irán seguirá imponiendo el bloqueo”, manifestó Gharibabadi.
Emiratos Árabes Unidos denunció como “actos de piratería” el ataque perpetrado el jueves pasado contra dos petroleros de Abu Dabi en el estrecho de Ormuz, sin causar víctimas, por los que culpó a Irán, mientras Canadá impuso sanciones adicionales a cinco personas vinculadas a las autoridades iraníes por “actividades que han amenazado una vía marítima internacional crucial y han obstruido los derechos de navegación”.
“Estas medidas se suman a los esfuerzos de aliados y socios para contrarrestar las actividades desestabilizadoras de Irán y su influencia perniciosa” en la región, indicó la cancillería canadiense, que definió las sanciones como un “mensaje claro” para Teherán.
Antes, el Comité de Consejos del parlamento iraní aprobó un “plan de acción estratégico para garantizar la seguridad y el progreso del estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico”, que entre sus medidas considera prohibir el paso de buques y equipos propiedad de Estados Unidos, Israel y otros “países hostiles” por esa vía, informó el vocero Valiullah Bayati.
“Estos países han utilizado el estrecho para llevar a cabo acciones hostiles contra nuestro país y han cometido actos injustos y agresivos contra el pueblo iraní”, apuntó.
Asimismo, Trump negó que existan preocupaciones sobre las supuestas malas condiciones de vida de la tripulación del portaviones Abraham Lincoln, que lleva más de ocho meses desplegado en esa región, pero confirmó que el buque de guerra será reemplazado por el George Washington.
“No, no están preocupadas (las familias)”, respondió ayer al ser interrogado sobre las denuncias de propios marineros y familiares, y aseguró que el tiempo que lleva el buque desplegado, 260 días, “está lejos de ser demasiado largo”.
“Se atendió un pequeño número de casos de salud mental sin pérdida de vidas”, reconoció el secretario interino de la Armada, Hung Cao, en un comunicado.
Por su parte, la cancillería británica trasladó una queja al gobierno de Israel por los comentarios “completamente inaceptables” de su premier y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, quien recordó una frase del vicepresidente estadunidense, J.D. Vance, cuando dijo que “la primera República Islámica con armas nucleares sería la República Islámica de Gran Bretaña”, en una crítica a la postura de Reino Unidos, en contra de la guerra israelí en Gaza.



