Al grito de “¡Fue extorsión, no confusión!”, cientos de mineros, integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, estudiantes de Ciencias de la Tierra y familiares de los dos mineros zacatecanos localizados sin vida en el estado de Sinaloa —tras haber sido secuestrados por un grupo criminal— se manifestaron este sábado en la capital del estado para exigir justicia y mayores condiciones de seguridad.
La marcha inició en la explanada de la Unidad Académica de Ingeniería de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas y recorrió el bulevar Adolfo López Mateos, así como las avenidas González Ortega e Hidalgo, hasta llegar a Plaza de Armas. En ese punto, los asistentes guardaron un minuto de silencio y ofrecieron otro de aplausos en memoria de José Ángel Hernández Vélez e Ignacio Salazar Flores, quienes laboraban en la empresa canadiense Vizsla Silver, en Sinaloa. Ambos fueron privados de la libertad el pasado 23 de enero y encontrados sin vida días después.
Frente a la puerta de Palacio de Gobierno, José Ángel Hernández, padre de una de las víctimas, expresó que el único “pecado” de su hijo fue salir de Zacatecas para ganarse la vida. Entre lágrimas, exigió justicia a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador David Monreal Ávila.
“Somos del municipio de Cañitas de Felipe Pescador. El pecado de mi hijo fue salir a buscar su vida y lo único que encontró fue la muerte. Le digo a la doctora Claudia, al gobernador David, que confiamos en ellos. A mi hijo ya me lo quitaron, pero espero que se haga justicia y que la muerte de mi hijo y de Nacho, su compañero, no quede impune”, señaló.
Por su parte, Rubén del Pozo Mendoza, presidente del Consejo Directivo Nacional de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, sostuvo que las medidas de seguridad para la comunidad minera resultan insuficientes.
Ante lo ocurrido, exigió a las autoridades mayor atención a las regiones mineras del país, pues lo sucedido con los 10 trabajadores en Sinaloa —indicó— no tiene precedentes en este sector productivo.
“Hemos superado los riesgos de seguridad dentro de las minas y, lamentablemente, hoy debemos enfrentar los riesgos fuera de ellas. Tenemos que reconocerlo y redoblar esfuerzos”, afirmó.
En representación de los mineros participantes, José Manuel Trejo Pacheco cuestionó las declaraciones de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, quien señaló que los 10 trabajadores habrían sido confundidos con integrantes de una célula criminal rival.
“Lo digo con mucha responsabilidad: es inconcebible que se atrevan a decir que fue una confusión cuando todo apunta a lo contrario. Eso atenta contra la conciencia cívico-política de un país que trabaja por el bien de la nación”, expresó.
Trejo Pacheco agregó que ha laborado en Copala y La Concordia, en Sinaloa, donde —aseguró— son frecuentes las extorsiones contra mineros. “Ojalá que esto sirva para generar mayor conciencia en nuestras autoridades, que juraron hacer valer la justicia”, apuntó.
Finalmente, informó que la próxima semana regresará a Sinaloa para continuar con su trabajo, aunque ahora —dijo— le genera más temor estar fuera de la mina que dentro de ella. “Ahí nos dan herramientas para prevenir accidentes; afuera, este chaleco no impide que seamos acribillados como nuestros compañeros”, concluyó.



