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Conectividad, el acceso a servicios y planeación territorial, esenciales para buen desarrollo urbano

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Por: Jaqueline Lares Chávez •

El secretario de Desarrollo Urbano, Ecología y Medio Ambiente del municipio de Guadalupe, Guillermo Gerardo Dueñas González, destacó que el desarrollo urbano bien planeado debe centrarse en la conectividad, el acceso a servicios y una adecuada planeación territorial para garantizar una mejor calidad de vida a la población, especialmente en proyectos de vivienda social que actualmente se impulsan en la región.

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En entrevista, el funcionario municipal explicó que el desarrollo urbano se sostiene principalmente en tres componentes fundamentales: la planeación urbana, el diseño urbano y la gestión urbana. De acuerdo con el funcionario, cada uno de estos elementos cumple un papel específico en la construcción de ciudades funcionales.

“La planeación urbana define los usos de suelo a gran escala; después viene la gestión urbana, que es la regulación que hacemos los municipios, y finalmente el diseño urbano, que configura el espacio público y su relación con los equipamientos”, explicó.

Detalló que la gestión urbana corresponde principalmente a los gobiernos municipales, ya que son los encargados de regular el crecimiento de la ciudad mediante reglamentos y normas que determinan cómo se desarrollan los fraccionamientos y los espacios habitacionales.

Asimismo, señaló que el diseño urbano no solo corresponde a los ayuntamientos, sino también a los particulares que desarrollan proyectos habitacionales en terrenos donde buscan obtener algún tipo de aprovechamiento.

Uno de los aspectos centrales en la planeación urbana actual, explicó, es garantizar que los habitantes tengan acceso cercano a servicios básicos, transporte y espacios de convivencia social. Para ello, explicó que existe una tendencia internacional a diseñar desarrollos habitacionales conectados con nodos de transporte y equipamientos urbanos.

“Lo que se busca es que, a un máximo de 400 metros, una persona pueda acceder a transporte público o a servicios básicos. Para una persona de la tercera edad esa distancia debe ser menor, aproximadamente 200 metros, y para un niño entre 100 y 150 metros”, indicó.

De acuerdo con el funcionario, el objetivo es que los habitantes tengan cerca escuelas, templos, comercios y espacios públicos que les permitan desarrollar su vida cotidiana sin tener que desplazarse grandes distancias.

En ese sentido, señaló que la ley establece que los desarrollos habitacionales deben contemplar áreas de donación equivalentes al 15 por ciento del total del terreno destinado al fraccionamiento, de las cuales al menos el 60 por ciento debe concentrarse en un mismo espacio para que pueda aprovecharse como parque o área de equipamiento.

Estas áreas, explicó, son fundamentales para promover la convivencia social y ofrecer espacios de recreación para los habitantes.

El funcionario también rechazó la idea de que la vivienda vertical genere conflictos sociales, pues consideró que el verdadero problema radica en la falta de conectividad y de equipamientos en los desarrollos habitacionales.

“Decir que el desarrollo en vertical genera problemas sociales es equivocado. Lo importante es cómo se conecta ese desarrollo con escuelas, transporte y servicios”, afirmó.

Incluso destacó que la vivienda vertical forma parte del modelo urbano de muchas de las ciudades más desarrolladas del mundo, ya que permite evitar la expansión excesiva de las zonas urbanas.

En el caso de Guadalupe junto con la zona conurbada, explicó que el crecimiento urbano ha sido considerable durante las últimas décadas. “Se puede decir que en los últimos 30 años la ciudad de Guadalupe, junto con la zona conurbada, han crecido como 8 veces. Pero la población solo ha crecido 2 veces” señaló. 

Esto ha provocado que las autoridades deban administrar una ciudad cada vez más extensa, lo que complica la provisión de servicios y la conectividad entre colonias.

Como ejemplo de las problemáticas que puede generar un desarrollo urbano mal planeado, mencionó el caso del fraccionamiento Gavilanes, donde la falta de equipamientos y áreas de esparcimiento ha afectado la calidad de vida de los habitantes.

“En Gavilanes no hay un plan que permita que las personas tengan cerca un parque, juegos infantiles o espacios de convivencia”, indicó.

Ante este panorama, el funcionario explicó que el municipio ha impulsado una estrategia para promover desarrollos habitacionales mejor conectados con servicios y equipamientos urbanos.

En este contexto, mencionó dos proyectos importantes de vivienda que se desarrollan en el municipio: el proyecto impulsado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) en la zona de Ojo de Agua de La Palma y el proyecto de vivienda promovido por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) en Villas de Guadalupe.

Explicó que ambos proyectos se ubican en terrenos que fueron donados por el municipio al gobierno federal con el objetivo de impulsar vivienda accesible para la población.

Según detalló, estos desarrollos fueron seleccionados estratégicamente para garantizar que los futuros habitantes tengan acceso cercano a servicios y equipamientos.

“En Ojo de Agua de La Palma hay una primaria, una secundaria e incluso una preparatoria a distancia caminable, además de transporte público cercano”, señaló.

De igual forma, indicó que en Villas de Guadalupe también existen parques y centros educativos ubicados a menos de 400 metros, lo que favorece la convivencia y la movilidad de los habitantes.

El funcionario explicó que el diseño urbano en estos desarrollos contempla espacios centrales destinados a parques y áreas de convivencia, lo que permite fomentar la integración entre vecinos.

“El diseño urbano sí ayuda a conectar a las personas. Cuando un desarrollo habitacional tiene equipamientos y espacios públicos cercanos, lo que estás provocando es que las personas se integren”, señaló.

En contraste, explicó que cuando los fraccionamientos se construyen demasiado alejados de la ciudad y sin servicios cercanos, los habitantes se ven obligados a realizar largos desplazamientos para cubrir sus necesidades básicas.

Por ello, el municipio ha establecido como criterio que no se autorizarán desarrollos habitacionales fuera de la mancha urbana o en zonas que no estén conectadas con la infraestructura existente. “No vamos a permitir fraccionamientos fuera de la mancha urbana. Primero se tiene que consolidar lo que ya está conectado”, afirmó.

El funcionario agregó que esta estrategia forma parte de una tendencia internacional que busca evitar la expansión descontrolada de las ciudades y promover modelos urbanos más compactos.

Finalmente, señaló que la estrategia de desarrollo urbano en Guadalupe no se limita a la construcción de vivienda, sino que incluye la instalación de equipamientos como hospitales, clínicas, infraestructura de seguridad y proyectos de movilidad que permitan mejorar la conectividad en la zona conurbada.

“El objetivo es que las personas puedan encontrar la mayoría de los servicios que necesitan a una distancia caminable de su vivienda”, concluyó.

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