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miércoles, 30 noviembre, 2022
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José María Palos: un visionario adelantado a su tiempo

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Por: SIGIFREDO ESQUIVEL MARÍN •

La Gualdra 550 / Filosofía

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El maestro José María Palos de la Torre, Maestro Palos, era un hombre singular que hizo del magisterio y enseñanza de los huicholes su vida, su obra, su legado. Maestro fundador en la extinta Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Zacatecas, fue un hombre sencillo, afable, de trato franco, directo, cordial. Descendiente directo de españoles, su aspecto europeo contrastaba con su vestimenta peculiar con motivos huicholes y campiranos. Asimismo, su hablar pausado y ameno estaba aderezado de dichos y decires populares. Aún más, su pasión fue el mundo indígena y en particular los huicholes, su cultura, su cosmovisión, su “filosofía”. Su estilo de enseñanza era muy distinto y distante a los demás profesores, estaba lejos del academicismo y las visiones occidentales, las cuales conocía a fondo, pero utilizaba para exponer y contrastar las cosmovisiones indígenas.

Un Sócrates oral, su enseñanza, estímulo intelectual y cultural e intercambio de ideas con los estudiantes era su gran pasión. Su ideario era simple y claro: “somos descendientes y herederos de la mezcla tricultural de tres grandes cosmovisiones: la raíz occidental, la raíz indígena y la afrodescendiente”. “Occidente ha negado y subalternizado las demás cosmovisiones, es tiempo ya de despertar de más de quinientos años de dominación, destrucción, ecocidio y etnocidio”. Así que sus cursos y textos comentados siempre eran pretexto para recomenzar ese diálogo intercultural que nos constituye y vertebra en Hispanoamérica, y en particular en México. Si daba un curso sobre los presocráticos era un apunte para hablar de Miguel León-Portilla y La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (México, UNAM, 1956), Homero se convertía en interlocutor de Nezahualcóyotl, el orfismo le permitía exponer el chamanismo de los pueblos originarios.

Gracias al maestro Palos, leímos en Zacatecas en la última década del siglo pasado obras claves que rescatan el pensamiento indígena como Los grandes momentos del indigenismo en México, de Luis Villoro (México, COLMEX-FCE, 1950); México Profundo: una civilización negada, de Guillermo Bonfil Batalla (México, Grijalbo, 1989); y las obras completas Luis Benítez, Alfredo López-Austin y Miguel de León Portilla. Llevó a sus estudiantes, seguidores y amigos con los huicholes, en particular con el líder huichol don Pedro, quien aparece en la obra paradigmática de Los indios de México (México, Era, 1994), de Benítez.

Se tomaba con humor burlas y críticas de colegas que veían su interés por el mundo indígena como una reliquia cultural anquilosada y folklórica, más digna de algún estudio antropológico que de la filosofía y de las humanidades. La cerrazón de miras de sus críticos impedía ver que se trataba de un hombre pionero en el diálogo entre las diversas tradiciones culturales; diálogo intercultural no logocéntrico que hoy se sitúa en las derivas políticas e intelectuales de las posiciones filosóficas progresistas que buscan hacerle frente a la crisis de la modernidad capitalista.

Pese a tener una mirada esencialista ahistórica y una caja de herramientas teóricas transida de logocentrismo, José María Palos de la Torre fue un adelantado a su tiempo, pronosticó la debacle de la modernidad eurocéntrica, la quiebra del estilo de vida consumista y nihilista occidental, así como la exigencia de retomar el diálogo intercultural desde la dignidad y respeto de las demás culturas sin la subordinación al logos occidental.

De forma personal, lo que más aprecio de su trabajo fue la paciencia en largas conversaciones que tuvimos donde siempre conservó calma, amistad y generosidad para escuchar y responder objeciones, dudas, impertinencias, preguntas e inquietudes. La apertura de Licenciatura en Antropología fue impulsada por su férrea iniciativa. Su mayor legado reside en las generaciones que motivó para ahondar en el estudio y recuperación del pensamiento indígena.

Manolo Leaños, Leobardo Villegas, Nelson Guzmán y yo, entre otros, hemos sido marcados por la enseñanza de recuperar lo otro de Occidente, sin lo cual, Occidente terminaría por asfixiarse. El maestro Palos anticipó muchas de las discusiones de los estudios culturales, decoloniales y de la subalternidad que han sido agenda de fines de siglo XX y principios del XXI. Su legado sigue más vivo que nunca: repensar Occidente y el logocentrismo desde su alteridad constituyente, viva, heterogénea, heterodoxa.

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/lagualdra550

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1 COMENTARIO

  1. Gracias por escribir sobre mi Abuelo, me siento orgullosa y nostálgica de poder conocerlo con tus palabras.
    Saludos.

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