La Gualdra 731 / Historia / Ollin: Memoria en Movimiento
Desde sus comienzos la célebre Zacatecas se distinguió por sus extraordinarios filones de plata, además de ser protagonista relevante de la historia mexicana, aunque eso le implicó las más diversas adversidades. Ejemplo de ello se encuentra en los recurrentes derrumbes e inundaciones de sus minas, verdaderas tragedias que cobraban la vida de operarios y paralizaban la economía local. De igual forma, la temida falta de insumos requeridos para el proceso de beneficio de la plata -en especial el azogue (mercurio)- limitaba el trabajo en las minas, con ello acontecía la migración hacia diversos lugares en busca de empleo y sustento.
También hicieron estragos en la población las epidemias como el matlazáhuatl, el cólera morbus o el cocoliztli, esta última consignada como altamente mortífera al grado que el imaginario popular retomó de ella el nombre del “Coco” como un ser fantástico cuyo propósito es atemorizar a los niños. Otro factor de despoblamiento fue el descubrimiento de nuevos reales de minas, fenómeno en el que quizá el mejor ejemplo fue la bonanza de Parral en 1640 a donde se fueron de manera abrupta miles de habitantes provenientes de Zacatecas.
Otra gran adversidad fueron los tiempos de guerra que no dejaron de infligir con sus desgracias. Así sucedió en 1835 cuando Antonio López de Santa Anna tras vencer en la batalla de Guadalupe a los federalistas zacatecanos procedió a la rapiña de la ciudad, así como a la destrucción de sus fortificaciones. De manera similar sucedió con la ocupación de la ciudad en 1858 por parte de la guardia nacional bajo el mando del liberal Santiago Vidaurri, a quien los comerciantes zacatecanos le ofrecieron 80 mil pesos para que perdonara la vida de los militares conservadores derrotados en este episodio de la guerra de Reforma, una cantidad de dinero formidable para la época.
En el año 1872 los seguidores de Porfirio Díaz y del Plan de la Noria enfrentaron en Zacatecas al ejército nacional del régimen juarista, teniendo como principal baluarte el Cerro de la Bufa. Siendo vencidos los pronunciados de la Noria, no sin antes defenderse con todos sus elementos disponibles, lo que implicó arrojar desde las alturas del cerro rocas de gran tamaño. Al final, los juaristas fueron los triunfadores y se permitieron saquear diversos comercios al interior de la ciudad, además de destruir el armamento zacatecano considerado como magnífico.
El siglo XX traería mayores calamidades, ahora por la vorágine revolucionaria de la década de 1910. Primero en 1913 con la toma de la ciudad por Pánfilo Natera que, si bien generó graves daños, no se comparó con la toma de junio de 1914 la cual puede considerarse en términos de pérdida de vidas y daños materiales como una de las batallas más destructivas que ha conocido México. Después de este suceso Zacatecas entró en un letargo de varias décadas que limitó su crecimiento y fomentó su deterioro.
Con el transcurrir del siglo XX Zacatecas continuó su recorrido por la historia, que a la fecha suma 480 años de existencia en la que siempre ha intentado recuperarse de las adversidades, no sin trabajo y esfuerzo, como bien dice en su escudo de armas: Labor vincit omnia.
*Sección de Historia, Centro INAH Zacatecas.
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