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sábado, 28 mayo, 2022
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Tin Tan

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Por: La Jornada Zacatecas •

Autor: Fabricio Ramírez Rangel (FABRO)
Residencia: Estado de México, México

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Ya llegó el Pachuco de Oro,
llegó sonriendo, llegó cantando.
En aquella vieja y humilde cantina,
ya lo estaban esperando.

La Catrina, sentada al final de la barra,
bien oculta entre las sombras.
El Pachuco entró sin preámbulos:
“Ya llegó su papucho, golfas”.

Catrina traía un mensaje,
debía llevarse al rey del barrio,
pero sabía que él no lo merecía,
a pesar de todo, era un buen ciudadano.

Le dijo: “¿Tons qué?,
cómo nos arreglamos, Flaca.
Más respeto—respondió Catrina,
aunque seas El rey del barrio, te voy a llevar.

Rey del barrio pa’ los cuates, mano,
para ti ni muy muy ni tan tan, soy tin tan.
Catrina cayó en sus encantos, su peculiaridad,
Cantando y bailando, se fueron rumbo al más allá.

Se llevaron al más grande de todos los tiempos,
se lo llevaron, y en el primer intento;
es que en el inframundo morían de aburrimiento,
que requerían de su carisma y su gran talento.

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