El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que eso podría suceder si antes se llega a una tasa de vacunación de 70 por ciento de la población mundial.
Ante las incertidumbres sobre la nueva variante detectada por primera vez a finales de noviembre en Sudáfrica, los países dudan entre fuertes restricciones y una estrategia más flexible debido a los signos de menor gravedad de ómicron.