El centro del huracán Polo tocó tierra en los primeros minutos de este martes en las cercanías de la comunidad Las Barrancas, municipio de Comondú, Baja California Sur, con categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Indicó que el meteoro se desplazaba con dirección noreste a 20 kilómetros por hora (km/h), con vientos sostenidos de 175 km/h y rachas de 205 km/h; pronosticó que el fenómeno cruzaría el Golfo de California e impactaría “hoy en la mañana en la costa centro-sur de Sonora”.
Vaticinó que Polo generará lluvias puntuales torrenciales de 150 a 250 litros por metro cuadrado en BCS (centro) y Sonora (costa y sur); intensas (75 a 150 litros) en Sonora (centro); muy fuertes (50 a 75 litros) en Sinaloa (norte) y Chihuahua (norte oeste), así como fuertes (25 a 50 litros por metro cuadrado) en Baja California (centro y sur).
Además, pronosticó oleaje de ocho a 10 metros de altura en costas sudcalifornianas.
Poco antes de la medianoche, los vientos de Polo provocaron que la marea del Océano Pacífico rompiera el bordo de tierra que protege a la comunidad pesquera Puerto San Carlos, en Comondú. Elementos de las fuerzas armadas trasladaron a los habitantes a refugios temporales.
Como parte de la estrategia de prevención y auxilio a la población, el centro de mando del Consejo Estatal de Protección Civil de Baja California Sur sesionó en una escuela de Ciudad Constitución, en el municipio de Comondú, con la presencia de la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, y el gobernador Víctor Manuel Castro.
Ante el ingreso del fenómeno a la península, Velázquez pidió a las poblaciones de Comondú, Loreto y Mulegé, e incluso a las de Los Cabos y La Paz, que se protegieran en sus domicilios o refugios temporales, y a los turistas en sus hoteles.
Mencionó que para afrontar a Polo, el gobierno federal desplegó 2 mil 946 máquinas especializadas, a más de 6 mil servidores públicos y 484 vehículos, para reforzar los esfuerzos de los gobiernos del estado y los municipios, preparados desde hace tiempo para la temporada de huracanes.
De acuerdo con la agencia Ap el fuerte oleaje propiciado por Polo rebasó las barreras marinas del pueblo pesquero Puerto San Carlos, ubicado en Comondú, que cuenta con unos 5 mil 700 habitantes y estaba casi vacío la noche del lunes. Indicó que cientos de personas de la región desalojaron la comunidad, resguardándose en albergues instalados en escuelas.
Margarita Bobadilla y su familia se guarecieron en una escuela de San Carlos, con el argumento de que era más seguro que resistir la tormenta en su casa de madera. “Lo material como quiera va y viene, la familia no. Desde anoche (el domingo) decidimos venirnos, yo y mis hijos, y aquí estamos esperando a ver cómo nos va”, manifestó.
En tanto, la Coordinación Estatal de Protección Civil de Sonora informó que ante la cercanía del meteoro, elevó ayer el nivel de alertamiento en la entidad y colocó a 14 municipios en alerta amarilla: Álamos, Bácum, Cajeme, Empalme, Etchojoa, Guay-mas, Hermosillo, Huatabampo, Navojoa, Pitiquito, Quiriego, Rosario, Benito Juárez y San Ignacio Río Muerto.
Por ello, el gobierno sonorense anunció que debido al huracán suspendería en dichas demarcaciones todas las actividades “no esenciales”, incluidas las tareas en escuelas.
De su lado, la Secretaría de la Defensa Nacional dio a conocer que el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional mantuvieron activo el operativo preventivo del Plan DN-III-E en Baja California Sur con mil 689 elementos.
Expuso que esos efectivos atenderán principalmente a pobladores de Comondú, y que 500 uniformados se encuentran en Tijuana como refuerzo. Añadió que las labores incluyen reuniones de coordinación con autoridades federales, estatales y municipales.
La Defensa mencionó que las tropas recorrieron ríos, arroyos y caminos que podrían representar un riesgo para las comunidades si las lluvias se intensificaran, y brindarán el apoyo necesario oportunamente.
Mientras, el Instituto Mexicano del Seguro Social informó que desplegó acciones de preparación y mitigación en Baja California Sur y Sonora, donde la Cruz Roja Mexicana mantuvo activos sus protocolos de respuesta institucional con personal, unidades y recursos estratégicos listos para brindar apoyo humanitario.



