Familiares de Jeremi Alejandro Villegas Anaya, el niño de 14 años que fue desaparecido el 15 de julio en Tonalá, Jalisco, y cuya última ubicación fue rastreada en el municipio de Santa María de la Paz, en Zacatecas, reprocharon la dilación de autoridades jaliscienses para emitir el oficio que detonara acciones de búsqueda en el estado, tras indicios de haber sido reclutados por la delincuencia organizada.
La Fiscalía de Jalisco habría tenido conocimiento de que Jeremi al menos otros cuatro jóvenes jaliscienses de diversos municipios habrían arribado entre el 16 y 17 al municipio sureño, tras haber sido concentrados en casas de seguridad en Jalisco.
Sin embargo, fue hasta el martes 28 de julio que el Ministerio Público habría emitido el oficio para la colaboración de búsqueda en Zacatecas, donde se han tenido indicios de probable ubicación a través de sábanas de llamadas.
Jeremi Alejandro trabajaba como repartidor de mariscos y de acuerdo con dichos de sus amigos, había reportado hostigamiento por parte de tres hombres. Su madre, Marisela Anaya Gallardo, relató en una entrevista: «Se salió de la casa a las 4:45 de la tarde. Las cámaras lo captaron cuando salió. […] Él tenía sus ojitos llorando, como que había llorado mucho tiempo”. De acuerdo con un testimonio, fue visto por última vez en la Central Camionera de Tlaquepaque.
La madre exigió a las autoridades emprender las acciones que permitan la pronta localización de su hijo. «¡Con los niños! Ayúdenme, estoy desesperada, no sé qué hacer», expresó. Informó que no le han compartido nuevos avances en la investigación tras la reunión con el gobernador Pablo Lemus el lunes.
Dominic Gabriel Méndez Jiménez, de 15 años de edad, y Giovanny Natanael Flores Vázquez, de 17 años de edad, podrían haber sido transportados a Zacatecas junto a Jeremi y otros dos jóvenes cuyas identidades se desconocen.
Además de padecer la falta de respuesta de autoridades ante la desaparición de su hijo Giovanny Natanael, Carolina Vázquez ha acudido a medios nacionales para denunciar la falta de resolución en la desaparición de su otro hijo, Joseph Andrey, quien desapareció en 2024 y de quien apenas ayer recibió la confirmación de que se encuentra, desde 2025, en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Sinaloa. Carolina había solicitado en múltiples ocasiones una prueba de confronta genética, la cual, según le informaron, no podría ser concluyente únicamente con su ADN materno, pues de acuerdo con lo que le explicaron desde la Fiscalía de Jalisco, el padre biológico aporta el 70 por ciento de la información genética utilizada en este tipo de pruebas y la madre solo el 30 por ciento, por lo que se necesitaba también una muestra del padre, con quien no ha tenido contacto en 11 años.
Joseph Andrey al igual que su hermano también fue ubicado en Zacatecas, específicamente en la comunidad de El Jagüey, municipio de Villanueva. En ese entonces, Carolina también solicitó una colaboración entre Jalisco y Zacatecas, sin recibir respuesta.



