Zacatecas se consolidó como la principal entidad en el acopio nacional de frijol durante el ciclo primavera-verano 2025, al aportar el 55 por ciento del volumen total adquirido por la Secretaría de Alimentación para el Bienestar, programa que alcanzó un récord histórico en la compra de este grano y de maíz mediante un esquema de adquisición directa a pequeños productores.
De acuerdo con información del organismo federal, el acopio de frijol cerró con cerca de 196 mil toneladas, la cifra más alta registrada en los últimos siete ciclos agrícolas y superior al máximo alcanzado en el ciclo primavera-verano 2021, cuando se adquirieron 192 mil 387 toneladas.
Después de Zacatecas, los estados con mayor participación fueron Durango, con 24.7 por ciento del volumen; Chihuahua, con 7.5 por ciento; Nayarit, con 6.4 por ciento, y San Luis Potosí, con 2.5 por ciento.
El programa benefició a más de 26 mil 401 pequeños productores de frijol mediante una inversión social de 5 mil 288.1 millones de pesos, como parte de la estrategia federal orientada a fortalecer la soberanía alimentaria y eliminar la intermediación en la comercialización de las cosechas.
En el caso del maíz, Alimentación para el Bienestar reportó la compra de más de 752 mil 282 toneladas, el mayor volumen registrado desde 2019 y superior al récord previo de 743 mil 726 toneladas alcanzado ese año.
Las adquisiciones de maíz favorecieron a 39 mil 483 pequeños productores con una inversión social de 5 mil 418.8 millones de pesos. Los principales estados participantes fueron Chiapas, Jalisco, Guerrero, Michoacán y Estado de México.
En conjunto, el programa federal benefició a cerca de 66 mil pequeñas y pequeños productores de diez entidades del país mediante un esquema de compra directa, sin intermediarios, en cumplimiento de la política impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para fortalecer la producción nacional de alimentos.
Aunque Zacatecas encabezó nuevamente el acopio nacional de frijol, el ciclo también estuvo marcado por inconformidades de un sector de productores, quienes realizaron movilizaciones y manifestaron retrasos en los procesos de recepción, dificultades administrativas y problemas en la comercialización de sus cosechas.
Entre las principales demandas planteadas se encuentra la necesidad de perfeccionar la operación del programa para el próximo ciclo agrícola, agilizar los pagos y evitar prácticas de coyotaje que históricamente han afectado los ingresos de los campesinos, con el propósito de que el esquema de compra directa cumpla plenamente con su objetivo de garantizar un precio justo y condiciones equitativas para los productores zacatecanos.



