La Gualdra 719 / XV Aniversario de La Gualdra
Aída Chacón-Castellanos y Alberto Medrano
Todos tuvimos quince años alguna vez en la vida. Quizá nos saltamos los 14, los 16 u otro, pero nunca los quince. A veces, pareciera que cuesta salir de ahí, abandonar ese momento de la transición hacia la vida adulta. No sé, a veces pensamos que es una frontera o un salto al vacío, como le ocurrió a Michael Berg, quien encuentra su primer amor a sus quince años, al borde la ictericia, en aquella entrañable historia de Bernhard Schlink. Y también el quince es una fecha, y si no hay que recordar a Cosimo Piovasco, quien un quince de junio decidió nunca bajar de los árboles, en un acto libertario y desafiante.
En México lo sabemos, es un rito de paso a otra vida. Las mujeres lo cumplen a su manera, en público, entre colores festivos, mientras que los hombres a la suya, más velada y clandestina. El mundo a los quince es tan grande y cabe en la palma de la mano, en el latido de la punta de los dedos, cabe entre cartas enviadas de manera anónima a aquella persona con la que tejes y destejes arcoíris.
Fue en el Capítulo XV, oh desgracia, cuando a Alonso Quijano le dieron una paliza inolvidable, a manos de unos desalmados yangüeses (o arrieros). En ese decimoquinto capítulo comprendimos que el Quijote es imbatible.
Nunca fuimos más fieles a nosotros mismos que a los quince. Vimos el mundo de frente, lo desafiamos, completamente seguros de salir victorioso y victoriosa. Así lo leemos también en el relato titulado XV de Nora de la Cruz en el que la protagonista prefiere un viaje en lugar de la tradicional fiesta. Ese viaje es un ritual de autoconocimiento y reafirmación.
Hay días que cumplimos quince a diario, cuando sonreímos y odiamos al mismo tiempo, cuando miramos el mundo por primera vez siempre. Cuando vamos al mar y dejamos que las olas nos lleven sinsentido a ninguna parte, somos un personaje central y estamos viviendo una novela de nosotros mismos.
*Aída y Alberto. CDMX. Nos dedicamos a la academia, la edición y sobre todo a la lectura. Ejercemos el periodismo y tenemos una fascinación por las letras cubanas. Escribimos poesía, ensayo y narrativa. Nos gustan los gatos, los jardines y la cerveza.



