Las elecciones del 2027 serán to do menos unas votaciones fáciles o a modo y, un poco adelantadas a los tiempos, ya se están viendo las traiciones lógicas pues están apareciendo los verdaderos rostros de las ingratitudes como en toda etapa final del sexenio; eso pasa siempre entre el quinto y el sexto año de gobierno pues los grupos y los actores políticos que quieren seguir mamando del erario público, hacen su análisis para ver claro el panorama por lo que sí es necesario cambiar de barco antes de que se hunda en el que van, pues brincan sin ningún miramiento pues es bastante sabido de que la mística partidaria y la lealtad a los ideales son valores en peligro de extinción. Lo único que no cambia es la tendencia de algunos actores políticos de seguir postulándose y seguir figurando en la escena pública. La estrategia es muy clara, aplican la máxima maquiavelística de que el fin justifica los medios; ganan las elecciones, se van de Zacatecas a disfrutar de la vida loca y ya cuando se acercan nuevamente las siguientes campañas políticas, regresan para aparecer como los mesías salvadores del territorio, colocan sus anuncios publicitarios, se vuelven a postular para la grande y luego, sucumben en una negociación en la que cuando menos, garantizan una diputación federal o una senaduría. El ciclo de la ineptitud política, exitosa en lo individual pero negativa para la construcción de una nueva generación de actores políticos, se volverá a repetir para el 2033 (incluso le puedo decir quiénes serán los candidatos para entonces) y, así hasta que se mueran porque definitivamente no saben hacer otra cosa que seguir viviendo del pueblo. Por cierto, el pueblo también es cómplice pues en su ignorancia permanente, sucumbe como doncella virginal, a los placeres sexuales mundanos deslumbrada por una fachada de príncipe ficticio y temporal en la que sus carnes serán utilizadas momentáneamente sin poder acercarse al trono. El circo de la democracia es increíble y permisivo pues resulta que los cartuchos bien quemados quieren ahora mostrar pólvora nueva, los dinosaurios del pasado se quieren vender como las lagartijas de hoy, los más culeros quieren aparentar que son buenas personas y los más pendejos se creen ahora estatistas e inteligentes. De todo esto y más, estaremos siendo testigos en esta gran parodia de la democracia que constitucionalmente se traduce como un constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo y, que en los términos de nuestra realidad mexicana es un permanente ascenso en los niveles de riqueza de una gran parte de la clase política; el pueblo pese a los importantes avances en la justa distribución del ingreso y la riqueza, sigue esperando más beneficios mientras que la oposición esta urgida de que estos cesen pues ven que todo lo que se pueden chingar como en los sexenios priistas, ahora se reparte a manera de becas que constitucionalmente están consagradas como Derechos Humanos Fundamentales. En este contexto, sostengo que el gran crimen que ha cometido la clase política en nuestro país, es la anulación de una nueva generación de jóvenes políticos; de muchachas y muchachos que pudieron haber contribuido con su energía y juventud al fortalecimiento de la República y a la cual, los agusanados políticos no dejaron florecer por interponer indebidamente sus propios intereses, extinguiendo la posibilidad de que importantes talentos emergieran para contribuir con nuevos ideales y metas más elevadas en la construcción de los nuevos cimientos de la Nación, con la edificación de nuevos senderos para la justicia, la armonía social y el progreso sostenible. A México le urge una ultra reforma estructural para lograr abatir esta tendencia generalizada de permanecer eternamente en el poder como muestra fehaciente de la enfermedad psicótica de la hybris. Es indispensable pues, abrir los esquemas político electorales para garantizar que las nuevas generaciones accedan positivamente al poder y que la clase política vintage, se dedique a la formación de esa nueva clase política o a dormir en su casa. Como muestra de ello, y con doble crítica, resulta que Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano quién fue tres veces candidato a la Presidencia de la República, (lo cual significó más-menos 18 años insistiendo) no dejó posibilidad a los jóvenes de izquierda; ahora resurge de sus cenizas para levantar la voz, proponiendo que el acceso a la vida política se facilite y se puedan generar nuevos partidos políticos, lo malo que los institutos políticos cambian de nombre pero son los políticos vintage quiénes brincan de un barco a otro para seguir igual. Mucho trecho por avanzar en la criticable democracia y en la política.
Dr. Álvaro García Hernández
Director general de la Asociación Nacional
de Procuradoras, Procuradores,
ex Procuradoras y ex Procuradores de
Protección de Niñas, Niños y Adolescentes
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