Una denuncia pública difundida por la organización VIDA A.C. encendió el debate en Zacatecas luego de advertirse presuntas afectaciones ambientales en el arroyo que desciende de la cascada de El Salto, en la zona de Colinas del Padre, donde actualmente se realizan trabajos de construcción vinculados a un proyecto urbano. La asociación ambientalista acusó que el desarrollo estaría comprometiendo un ecosistema natural y alterando un cauce con valor histórico y ambiental, mientras que autoridades municipales sostienen que el proyecto cuenta con permisos federales condicionados y que existe un procedimiento legal que regula la intervención.
A través de un posicionamiento público, VIDA A.C., bajo el lema In Dubio Pro Natura, denunció que en Zacatecas la conservación ambiental ha sido mínima durante décadas y calificó como indignante la presunta destrucción del arroyo, señalando que la expansión urbana mal planeada desplaza fauna y altera ecosistemas.
La organización sostuvo que en el lugar se estaría destruyendo la función ambiental del arroyo y con ello se perdería un ecosistema que también guarda valor histórico, ya que en la zona se ubica una antigua hacienda que demuestra cómo generaciones pasadas aprovechaban el agua de manera sustentable.
Asimismo, recordaron que los ríos y sus cauces cuentan con protección federal en México bajo distintos niveles legales. Entre ellos, el Artículo 27 constitucional que establece la propiedad nacional sobre los recursos naturales; el Artículo 4º que reconoce el derecho humano al agua y a un medio ambiente sano; la Ley de Aguas Nacionales, que regula la explotación y conservación de cuerpos de agua; la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021 sobre descargas residuales; y la existencia de márgenes y riberas consideradas bienes nacionales que deben preservarse.
El posicionamiento también señala avances judiciales que reconocen a la naturaleza como sujeto de protección bajo el principio in dubio pro natura. Finalmente, la organización hizo un llamado a detener la urbanización a costa del entorno natural.
En respuesta, el director general de Medio Ambiente del municipio de Zacatecas, Isaac Alejandro Rivera Ruvalcaba, explicó que la obra en cuestión forma parte de un proyecto denominado Bosques del Pedregal, el cual contempla la construcción de un embovedado para proteger el cauce y permitir el desarrollo de una avenida, y aseguró que cuenta con los permisos federales correspondientes.
El funcionario indicó que la obra posee una Manifestación de Impacto Ambiental de carácter particular publicada en la Gaceta Ecológica y que el procedimiento fue revisado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desde finales de 2023.
“Se otorgó un permiso condicionado por parte de Semarnat, con compromisos claros de compensación ambiental, reforestación y reubicación de flora y fauna silvestre”, detalló.
Añadió que también existe anuencia de Conagua, dependencia que realizó inspecciones técnicas y que igualmente estableció condicionantes para evitar contaminación u obstrucción del cauce.
Rivera Ruvalcaba subrayó que ambos permisos obligan a la empresa a cumplir con un plan de vigilancia ambiental y advirtió que cualquier construcción distinta al proyecto autorizado puede derivar en sanciones.
“Si se realiza otro tipo de construcción ajena al embovedado, pueden ser sancionados; eso está claramente manifestado por Conagua y Semarnat”, puntualizó.
El funcionario reconoció que en redes sociales se habla de daño ambiental, pero sostuvo que el proyecto contempla medidas de compensación ambiental obligatorias.
También hizo un llamado a la ciudadanía y asociaciones civiles a informarse y participar oportunamente en los procesos de consulta pública. “Invitaría a la ciudadanía a involucrarse en estos procedimientos, a investigar y participar en la toma de decisiones”, expresó.



