Zacatecas continúa ubicándose entre las entidades con mayor incidencia de embarazo adolescente, a pesar de que a nivel nacional la tasa específica de fecundidad en este grupo poblacional ha registrado una disminución cercana al 30 por ciento en los últimos años, informó María de los Dolores de Jesús Hernández, jefa del Departamento de Planificación Familiar de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).
De acuerdo con la funcionaria, el embarazo adolescente se define como aquel que ocurre en personas de entre 10 y 19 años de edad, conforme a la clasificación internacional de la adolescencia. “El embarazo adolescente es el resultado de una relación sexual que se presenta en esta etapa de la vida, y que conlleva riesgos importantes para la salud, especialmente en las menores de 15 años”, explicó.
Hernández subrayó que los embarazos en edades tempranas son considerados de alto riesgo, tanto para la madre como para el producto. En el caso de las menores de 15 años, advirtió que un porcentaje significativo de los embarazos no son consensuados. “Es muy importante comentar que en las menores de 15 años, en su mayoría, los embarazos están relacionados con abuso sexual, aunque también existen algunos casos consensuados”, señaló.
En contraste, indicó que entre las adolescentes de 15 a 19 años predomina un mayor número de embarazos consentidos, aunque ello no elimina los riesgos médicos, sociales y emocionales que implica la maternidad a temprana edad.
Respecto al panorama estatal, la jefa del Departamento de Planificación Familiar explicó que, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) y los registros oficiales, la tasa específica de fecundidad ha disminuido en todos los estados del país. No obstante, Zacatecas se mantiene en el tercer lugar nacional. “A pesar del trabajo interinstitucional que se ha realizado, seguimos ocupando una de las primeras posiciones. Ha habido resultados, pero no los esperados”, reconoció.
Detalló que al cierre de 2024 se registraron aproximadamente 2 mil 632 embarazos adolescentes en la entidad. Sin embargo, precisó que esta cifra puede variar conforme avanza el año, ya que algunos nacimientos ocurridos en diciembre aún no han sido inscritos en el Registro Civil. “Al día de hoy, los nacidos vivos registrados son 2 mil 530, por lo que prácticamente vamos a la par del año anterior”, puntualizó.
Hernández explicó que la SSZ, en coordinación con diversas instituciones, forma parte del Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, el cual implementa acciones permanentes en materia de educación sexual, prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Entre estas estrategias destacan los servicios de atención en salud para adolescentes, anteriormente conocidos como “servicios amigables”, así como una unidad móvil especializada en educación sexual.
Esta brigada móvil, dijo, recorre planteles educativos, comunidades urbanas marginadas, zonas rurales y campos agrícolas, donde se concentra una alta proporción de adolescentes trabajadores, muchos de ellos provenientes de otros estados. “Tenemos la obligatoriedad de atenderlos. Se trabaja tanto con población escolarizada como no escolarizada, y se abordan temas de prevención de embarazo, infecciones de transmisión sexual, violencia en el noviazgo y rutas de atención en casos de abuso sexual”, explicó.
Incluso, añadió, se informa a las adolescentes sobre la posibilidad de acceder a servicios de aborto seguro en los casos permitidos por la ley, particularmente cuando el embarazo es producto de una agresión sexual.
No obstante, la funcionaria reconoció que uno de los principales retos es que algunos adolescentes expresan abiertamente su deseo de embarazarse. “Nos hemos encontrado con adolescentes de secundaria y preparatoria que dicen: ‘yo no quiero que me hables de prevención, yo quiero embarazarme’. Muchas veces el embarazo forma parte de lo que ellos consideran su proyecto de vida”, relató.
Ante esta situación, el personal de salud refuerza la orientación sobre los riesgos. “Se les explica que es un embarazo de alto riesgo por la edad, que pueden presentarse complicaciones graves, incluso la pérdida de la vida o del bebé. Aun así, algunos insisten”, señaló Hernández, quien reconoció que se trata de una problemática compleja en la que convergen factores sociales, familiares y culturales.
En cuanto a los registros de embarazos en menores de 15 años, la funcionaria informó que, aunque el sistema estadístico se enfoca principalmente en el rango de 15 a 19 años, se logró identificar que durante el periodo analizado se registraron 87 embarazos en adolescentes menores de 15 años en la entidad.
Otro obstáculo relevante, dijo, es la resistencia de algunos padres de familia a que se hable de métodos anticonceptivos en las escuelas, particularmente en nivel secundaria. “Hay directivos y padres que nos dicen: ‘aquí no me saques ningún método anticonceptivo’. Piensan que hablar de esto es abrirles la puerta a iniciar su vida sexual, cuando la realidad es que la información protege”, sostuvo.
En este sentido, hizo un llamado a los padres y madres de familia para asumir un papel activo en la educación sexual de sus hijas e hijos. “Nosotros podemos orientar, pero el trabajo es conjunto. En casa se puede tener cierto control, pero fuera de ella no sabemos cuándo, dónde ni con quién iniciarán su vida sexual. Por eso es mejor informar que prohibir”, enfatizó.
Finalmente, Hernández destacó que muchas adolescentes buscan el embarazo como una vía de escape ante entornos familiares violentos o conflictivos. “Hemos escuchado que dicen: ‘la única manera de salirme de mi casa es estando embarazada’. El núcleo familiar influye demasiado, y en muchos casos los abusos sexuales provienen del propio entorno cercano”, advirtió.
Por ello, reiteró la importancia de fortalecer el trabajo coordinado entre instituciones de salud, educativas y de protección a la niñez, así como de atender de manera integral las condiciones familiares y sociales que inciden en el embarazo adolescente. “La prevención no solo es responsabilidad del sector salud, sino de toda la sociedad”, concluyó.



