La solución alcanzada en la huelga de Cananea, Sonora, es un preludio para resolver los otros dos movimientos históricos en Taxco, Guerrero, y Sombrerete, Zacatecas, que estallaron de manera simultánea hace más de 18 años, afirmó José Núñez Velázquez, dirigente de la sección 201 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros.
Sostuvo que tanto las autoridades laborales como la Suprema Corte de Justicia de la Nación han declarado legalmente existentes las huelgas en ambas minas, por lo que —consideró— sólo se requiere voluntad política y la aplicación del estado de derecho para superar los conflictos.
“Es más sencilla la situación en Taxco y Sombrerete, porque estamos en un estado de huelga reconocido por las autoridades; así lo han confirmado los tribunales y la propia Suprema Corte. Lo de Cananea era lo más difícil, pues incluso les habían desaparecido el contrato colectivo, pero su resolución es un paso muy importante para el resto de los conflictos mineros”, explicó.
En entrevista, el secretario general de la mina San Martín, en Sombrerete, recordó que el propósito del Sindicato Minero siempre ha sido buscar una solución integral a las tres huelgas, por lo que confió en que el próximo año el gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, retomará el caso de las otras dos minas.
“Todavía seguimos en Sombrerete y Taxco; tenemos plena confianza en que la Presidenta va a buscar una solución a las tres huelgas. Le pedimos que también voltee a vernos y aplique el estado de derecho”, expresó.
Núñez Velázquez recordó que Grupo México ha realizado múltiples intentos fallidos —por cualquier medio, incluso mediante “actos ilegales”— para romper la huelga, al grado de que el conflicto en la mina San Martín escaló al mecanismo laboral de respuesta rápida del T-MEC y dio lugar al primer panel internacional en la materia.
Detalló que en junio de 2023 la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje responsabilizó a la parte patronal del estallido de la huelga, ordenando el pago de salarios caídos y cuotas de seguridad social a los trabajadores de la sección 201, quienes la iniciaron el 30 de julio de 2007 por violaciones al contrato colectivo y la falta de condiciones de seguridad en la mina.
Ese año, 483 mineros iniciaron la huelga en Sombrerete; actualmente permanecen en resistencia 164. A lo largo de casi dos décadas, han fallecido 16 trabajadores, cuyas familias —subrayó— “siguen esperando una solución” y que se les restituyan sus derechos laborales.
Por separado, el dirigente de la delegación 17 del Sindicato Nacional Minero, Roberto Hernández Mojica, también solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver el conflicto en la mina del municipio de Taxco de Alarcón, Guerrero, también concesionada a Grupo México y que se ha prolongado por 18 años.
“La huelga de Cananea era la más difícil de resolver porque prácticamente estaba desaparecida desde que el entonces presidente Felipe Calderón la declaró ilegal, e incluso llegó a instancias internacionales; sin embargo, ya se solucionó”, señaló.
“Pensamos que, al resolverse la más compleja, ahora corresponde atender la de Taxco, que es la más sencilla. Estamos en espera del llamado de nuestra dirigencia nacional para saber si se abrirán mesas de diálogo con el gobierno federal”, agregó.
Hernández Mojica consideró que en este caso también debe intervenir la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, pues —dijo— la solución en Sonora fue posible gracias al respaldo del mandatario estatal, Alfonso Durazo.
“Ya tuvimos una reunión con el alcalde Juan Andrés Vega para solicitar una audiencia con la gobernadora y estamos a la espera. Si hay voluntad, esto puede avanzar”, afirmó.
Sostuvo que los trabajadores de Cananea obtuvieron “un triunfo total” frente a la empresa propiedad de Germán Larrea, al lograr prácticamente todas sus demandas.
“En Taxco reclamamos violaciones al contrato colectivo de trabajo y, sobre todo, la falta de seguridad. Esta empresa es la que menos invierte en seguridad; hubo numerosos accidentes, desde leves hasta fatales, en un trabajo extremadamente pesado”, puntualizó.
El 30 de julio de 2007, los trabajadores colocaron banderas rojinegras en las minas de Cananea, Taxco y Sombrerete. En estas dos últimas, la huelga continúa.
La dirigencia de la sección 65 del Sindicato Nacional Minero agradeció, mediante una misiva, a la presidenta Claudia Sheinbaum su respaldo para hacer justicia a los trabajadores de Cananea, Sonora, y devolver la paz a sus hogares.
“Usted ha demostrado que la política puede ser un instrumento de sanación. Al cerrar este conflicto no sólo termina una huelga: se restaura la paz en los hogares de cientos de mineros que hoy pueden mirar el futuro con la frente en alto y la certeza de que no fueron abandonados”, expresaron.
Los trabajadores reconocieron la sensibilidad política de la mandataria y la calidad humana de su gobierno. “Hacer justicia a los mineros de Cananea no es sólo firmar un acuerdo; es devolvernos la dignidad que nos quisieron arrebatar. Es reconocer que la lucha obrera es el cimiento de este país y que ningún interés económico debe estar por encima de la vida y el bienestar de los trabajadores”, subrayaron.
El miércoles pasado, tras 18 años de resistencia, más de 650 mineros de Cananea aprobaron en asamblea general los términos de un Plan de Solución Integral, elaborado entre el Sindicato Nacional Minero y el gobierno federal.
Durante casi dos décadas, los trabajadores y sus familias enfrentaron desempleo, hambre, desgaste económico, desintegración familiar y discriminación, luego de ser incluidos en “listas negras” que les impidieron acceder a nuevas fuentes de trabajo.
Desde el jueves y hasta ayer, en el Palacio Municipal de Cananea, los más de 650 mineros y 53 viudas comenzaron a recibir el primer pago de los 59 millones de pesos depositados en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, informó Antonio Navarrete, vocero de la sección 65.
Aunque se registraron largas filas, los trabajadores y sus familias se mostraron satisfechos, pues también fue una oportunidad para reencontrarse, recordar anécdotas de estos años de resistencia y constatar que muchos acudieron en sillas de ruedas o con muletas.
“Fue algo verdaderamente satisfactorio verlos con salud y con vida”, expresó al recordar a los 53 compañeros fallecidos, entre ellos el ex dirigente de la sección 65, Sergio Tolano, quien murió en agosto de 2020.
Navarrete también reconoció el respaldo del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, así como de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que ha realizado las gestiones necesarias para agilizar la entrega de los recursos. Adelantó que en las próximas semanas continuará la dispersión de los fondos correspondientes a la bolsa aportada por el gobierno federal.



