Se fue Hertz Manero, dejó el cargo que nunca debió de haber ocupado. Defenestrado como fiscal general de la república, más que renunciar, lo renunciaron. Ahora, está a la espera de irse a un dorado exilio como embajador a Alemania. Ese fue el precio que puso para abandonar la Fiscalía. A él que soberbio y presumido gusta de vestir elegante y pulcro el cargo que le confirieron, le quedó grande. Más que un eficiente funcionario y servidor al servicio de las mejores causas de la justicia, no pasó de ser un figurín de la administración pública.
El mejor retrato del exfiscal, de su trayectoria política y de su trabajo en el puesto que desempeñó por siete años, lo ha hecho con lucidez y capacidad de síntesis el columnista estrella de La Jornada, Enrique Galván Ochoa. En su columna “Dinero”, del lunes 1°de diciembre, sobre este clásico oportunista de la política y de los huesos lanza la siguiente acusación: “Inepto: crecieron el narcotráfico, el huachicol y la extorsión en los siete años que ocupó la Fiscalía General de la República. Corrupto: le grabaron una conversación con el padre de Emilio Lozoya que reveló sus arreglos en lo oscurito. Multimillonario: ¿Cómo podría explicar su enorme fortuna a partir de su sueldo? Camaleónico: estuvo al servicio del PRI, El PAN, el PRD y Morena. Soberbio: confundió autonomía con supremacía, supuso que la Fiscalía está por encima de los tres poderes de la Unión.
El expresidente López Obrador lo designó, la presidenta Sheinbaum lo corrió…”.
Nombrado para el cargo en 2019, Gertz Manero durante su gestión se dedicó a nadar de muertito. Simuló que investigaba cuando los resultados de las pesquisas a su cargo no llegaron a buen puerto.
Su contribución a disminuir la seguridad, combatir la impunidad y procurar la justicia se quedó muy corta. Dejó pendiente de resolver el caso Ayotzinapa, nunca aclaró los móviles del secuestro del Mayo Zambada por su ahijado, Joaquín Guzmán López que lo entregó a las autoridades gringas. Este hecho provocó que después de año y medio de ese suceso el estado de Sinaloa viviera una situación de guerra con cientos de muertos, extorsiones, desapariciones y una economía colapsada por el enfrentamiento entre las bandas rivales de los chapitos contra la mayiza. De la carpeta sobre el CJNG y su líder no se sabe mayor cosa, como no se sabe de los otros carteles, así como la opacidad del asunto de “la barredora” y las implicaciones con esta de Adán Augusto y los varios negocios ilícitos de éste.
Dicen que lo corrieron cuando abrió las carpetas de investigación sobre los marinos huachicoleros y sus cómplices políticos y funcionarios cercanos a Morena. En el tiempo en que estuvo al frente de la Fiscalía creció la extorsión. En resumidas cuentas, la procuración de justicia que era lo que tenía que hacer se caracterizó por la opacidad y la ineptitud de los ministerios y fiscalías locales que no sabían o deliberadamente no armaban bien los expedientes para enjuiciar a los infractores de la ley. A todo este desgarriate nunca puso remedio.Con el enorme poder que le daba ser el fiscal general, utilizó el cargo para fines muy personales. Tristemente pasa a la fama por haber mandado encarcelar a una de sus sobrinas a la que acusó de ser culpable de la muerte de su hermano.
Los académicos e investigadores honestos, si los hay, no olvidaran como el fiscal desempeñó el papel de un clásico gandalla que abusó de su poder, por sus pistolas, luego de que su desempeño mediocre como docente y su pobre producción como investigador hicieron que no fuera admitido en el SNI, valiéndose de chicanadas se agenció un mérito que no le correspondía de acuerdo a la normatividad del organismo. No conforme, no se autorizóingresar como candidato o en el Nivel I, sino de sopetón brinco hasta el nivel III que es lamáxima de las distinciones. Sólo le faltó haberse nombrado investigador emérito.
Su destitución fue muy atropellada y desaseada pues nunca se demostró la causa grave como motivo para que lo quitaran Quizá la causa grave haya sido el que acababa de abrir una carpeta para investigar al copropietario de mis Universo, al difundirse que Rocha Cantú es todo un pájaro de cuenta con antecedentes y prácticas en el huachicol, tráfico de armas y drogas y el involucramiento en estos negocios sucios de algunos prominentes morenistas.
Obrador el imprescindible: el expresidente salió a escena. Después de un año apareció en las redes sociales. Tomando como pretexto la publicación de su último libro, habló de las condiciones y circunstancias que le obligarían a salir a la calle: atentado a la democracia, golpe de estado y acoso contra la presidenta y si la soberanía nacional está en riesgo. Curándose en salud dijo que no se le viera ni considerara un cacique o un caudillo. Más le valdría no haber salido a declarar lo que dijo. En poco le abona al trabajo de su sucesora que siempre ha estado bajo sospecha de sus adversarios de gobernar a la sombra del tabasqueño.
López Obrador como historiador no pasa de ser un aficionado que flirtea con Clío y tiene gusto por hablar del pasado. Don Luís González y González caracterizó varios tipos de historiadores. Obrador no encaja en ninguno, ni siquiera en el del historiador anticuario, pues le da por escribir con hipótesis peregrinas muy difíciles de sustentar y de comprobar. A ver que dicen sobre su libro al que titula Verdad los arqueólogos e historiadores de fusta y fuste.



