Con una trayectoria vinculada a la educación, la psicoterapia humanista, la defensa de los derechos humanos y la función pública, Zaira Ivonne Villagrana Escareño afirmó que Zacatecas atravesaba una de las etapas más difíciles de su historia reciente. La exsecretaria de las Mujeres del Gobierno del Estado sostuvo que el momento exigía unidad, decisiones firmes y nuevos liderazgos capaces de reconstruir la vida pública local.
A través de une entrevista con el medio, Villagrana Escareño detalló su trayectoria y formación; es licenciada en Educación, trabajando desde nivel inicial hasta educación superior y que posee posgrados en psicoterapia humanista. A lo largo de su carrera se ha dedicado a la docencia, al acompañamiento terapéutico y a impartir talleres y conferencias en temas de salud mental, salud emocional y liderazgo. Su paso por la administración pública se consolidó entre 2021 y 2023, cuando encabezó la Secretaría de las Mujeres, experiencia que, señaló, fortaleció su formación en perspectiva de género, igualdad sustantiva y prevención de la violencia.
Mencionó que actualmente se encuentra en una nueva etapa profesional y social. “La vida es de etapas. Se cierran capítulos y se abre la página a proyectos diferentes”, dijo. Ese proyecto, explicó, es un movimiento ciudadano que pretende ofrecer una alternativa real ante el desgaste institucional que enfrentaba el estado. Su mensaje fue claro: “Zacatecas ya no podía seguir así.”
De acuerdo con Villagrana Escareño, la crisis estatal es evidente y palpable en cada región visitada. “En el tema de la corrupción y la simulación, Zacatecas ya ha llegado a su límite”, advirtió. Señaló que no existía un solo sector social atendido adecuadamente y que la ciudadanía resiente la desatención en todos los ámbitos.
Comentó que, durante sus recorridos por colonias, comunidades y municipios, ha encontrado desesperanza y molestia acumulada por años de malas prácticas gubernamentales. “La gente está cansada, está harta de la simulación. Están hasta el gorro de lo mismo”, expresó.
Entre los problemas más graves mencionó la inseguridad, la desaparición forzada, la violencia generalizada, el desempleo y la falta de oportunidades para las y los jóvenes. Aunque reconoció que las cifras oficiales marcaban una disminución en homicidios, sostuvo que “la ciudadanía no lo percibe, porque el contexto genera un estrés enorme”. Frente a esa realidad, afirmó que era indispensable un cambio profundo: “Ni las mismas, ni los mismos, ni lo mismo”.
Villagrana Escareño lamentó que Zacatecas, con enorme riqueza histórica, cultural y social, no hubiera sido impulsado como merecía. “Zacatecas es un estado hermoso, con grandes liderazgos históricos y actuales, pero falta visibilizarlos, impulsarlos y hacer las cosas de manera diferente”, señaló. Afirmó que la indiferencia de quienes habían gobernado limitó el desarrollo de la entidad.
A pesar de todo, manifestó estar convencida de que la recuperación era posible si se construía unidad social. “Si no es ahora, ¿cuándo?”, cuestionó, al considerar que el momento representaba una oportunidad histórica para el estado.
Aunque reconoció que los problemas se habían acumulado durante varias administraciones, fue especialmente crítica con la gestión actual. Sostuvo que “esta administración ha sido descarada, sinvergüenza y miserable”. Además, afirmó que persistían la desatención, la falta de voluntad política y decisiones negligentes que profundizaron la crisis estatal. “No había voluntad política, y muchas cosas se resolverían solo con eso”, apuntó.
Aun así, insistió en que no se debía caer en la resignación: “No podemos negar lo que estaba pasando, pero sí podíamos empezar a construir algo diferente”.
Por ende, explicó que forma parte del movimiento “Construyendo el Segundo Piso de la Transformación”, encabezado por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar. Describió este proyecto como una plataforma amplia, abierta a la ciudadanía y orientada a resolver problemas directamente en el territorio.
“Es un movimiento que escuchaba, que hace territorio, que propone e innova”, aseguró. Añadió que, aunque exista molestia hacia Morena, lo que la gente rechaza “no era al partido, sino a la familia que gobernaba”. Señaló que esa aclaración cambiaba la perspectiva de muchas personas.
Explicó que el movimiento trabaja desde 2021 mediante foros nacionales, recorridos comunitarios y reuniones con sectores históricamente relegados. “Tenemos las puertas abiertas para líderes excluidos por nepotismo e imposiciones”, señaló.
Afirmó que el hecho de que México tiene a su primera presidenta debía convertirse en un mensaje de empoderamiento para las zacatecanas. “Es tiempo de mujeres valientes, decididas, que toman decisiones reales”, expresó. Reconoció que persisten estigmas culturales que frenan la participación femenina, pero insistió en que todas las mujeres tenían capacidad. “Es tiempo de mujeres, pero no de las mismas ni de los mismos”. Agregó.
Antes de concluir, dejó un mensaje firme a la ciudadanía: “Debemos atrevernos a hacer algo diferente y dejar de ser migajeras”.



