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■ Hoy se realizará en el estado la audiencia sobre el tema

Necesario, analizar con prudencia reforma electoral antes de emitir juicios apresurados

■ Debe ser vista como una oportunidad para corregir los vicios del sistema, afirma

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Por: Jaqueline Lares Chávez •

El debate sobre la reforma electoral propuesta por el gobierno federal ha despertado diversas posturas en el ámbito académico y político. Para Esaú Rincón Zamora, estudiante de la maestría en Ciencia Política en la Unidad Académica de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), el tema debe analizarse con prudencia y profundidad antes de emitir juicios apresurados.

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A su consideración, toda reforma de esta naturaleza responde a “intereses eminentemente políticos”, por lo que resulta necesario conocer a fondo su contenido y alcances antes de tomar postura. “Sería apresurado estar a favor o en contra sin conocer el detalle de los cambios que se proponen”, comentó.

El joven politólogo explicó que detrás de cada modificación legislativa suele haber “una analogía oculta” vinculada con la reconfiguración del poder político. Aunque los puntos más comentados han sido la posible eliminación de las listas plurinominales y la reducción del presupuesto a los partidos, Rincón Zamora considera que hay temas más relevantes que se han dejado de lado.

Entre ellos, destaca la urgencia de fortalecer los mecanismos de participación ciudadana. “La ciudadanía debería ser la protagonista de cualquier democracia”, señaló, al subrayar que el sistema actual relega a los votantes una vez concluido el proceso electoral. Según explicó, la lógica liberal y constitucional vigente otorga al electorado “un lugar residual” en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos más importantes, lo cual limita la consolidación democrática.

Para Rincón Zamora, una reforma electoral verdaderamente transformadora debería abrir espacios para que los ciudadanos puedan seguir involucrándose activamente después de emitir su voto. “Eso sería lo más deseable, pero lamentablemente no se abordó en la iniciativa actual”, puntualizó.

En cuanto a los foros y audiencias públicas impulsadas para recoger opiniones sobre la reforma, invitó a mantener una mirada crítica. “A veces estos ejercicios se utilizan para legitimar una decisión que ya está tomada”, advirtió, al mencionar que incluso algunas encuestas relacionadas con el tema se han realizado “de manera opaca, sin rendición de cuentas sobre los datos ni sobre quiénes las elaboran”.

El académico identificó en la sociedad una constante tensión entre la esperanza y la decepción. “Existe un anhelo de que la reforma traiga resultados positivos, pero también una percepción de desconfianza hacia el sistema y hacia el propio Estado”, explicó.

Sobre los ajustes que, a su juicio, deberían incorporarse, insistió en que la reforma no debe ser vista como una herramienta para fortalecer el poder político o electoral de un grupo. “Más que una estrategia para robustecer la maquinaria del poder, debería servir para ampliar la participación ciudadana”, enfatizó.

Como ejemplo, mencionó la figura de la revocación de mandato, la cual (aunque abre la puerta a la participación popular) puede perder legitimidad si se empata con las elecciones intermedias. “Es una medida que no debería mezclarse con otros procesos, porque su finalidad es distinta y debe mantenerse independiente”, señaló.

El politólogo también propuso ampliar los canales institucionales para que las personas puedan expresar sus opiniones de manera efectiva. “La reforma sería valiosa si logra escuchar realmente a la ciudadanía a pie, a la ciudadanía cotidiana”, afirmó.

Respecto a la necesidad actual de una reforma electoral, Rincón Zamora expresó que más que una urgencia, debería ser una oportunidad para corregir los vicios del sistema, siempre y cuando se construya desde la sociedad. “Sería necesaria solo si tomara en cuenta otros intereses, no los de las cúpulas del poder”, recalcó. Agregó que cualquier cambio tendría mayor legitimidad si fuera impulsado “por la ciudadanía o por grupos disidentes que busquen un cambio sustancial”, y no únicamente desde el Estado, lo cual dijo, “debería al menos motivar un debate más crítico”.

Finalmente, al reflexionar sobre el posible impacto de la reforma, sostuvo que el tiempo y los resultados serán los encargados de definir su relevancia. “Hay que tener muy presentes los límites de la democracia. No es que las elecciones sean un tótem; hay que verlas con frialdad”, comentó.

A su juicio, la aparente indiferencia ciudadana hacia la democracia no es desinterés, sino desconfianza hacia las instituciones y hacia el sistema político. “El punto no es la democracia, sino la desconfianza hacia el sistema y hacia el propio Estado”, concluyó.

Rincón Zamora finalizó señalando que será la historia la que juzgue los alcances reales de esta reforma. “Como cualquier hecho clave en la vida política del país, solo los resultados y las circunstancias dirán si fue necesaria o si respondió a otros intereses”, afirmó.

Hoy se llevará a cabo el Foro sobre la Reforma Electoral a las 10:00 horas en el Museo Rafael Coronel, donde diversos actores sociales, económicos y políticos, así como la ciudadanía en general, podrán poner sobre la mesa y exponer las necesidades electorales y democráticas que perciben los zacatecanos, con la esperanza de que este espacio sea un ejercicio verdaderamente constructivo y cuyas conclusiones sean tomadas en cuenta.

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