El Movimiento Feminista de Zacatecas realizó este 2 de noviembre, en la Plaza Bicentenario, su memorial anual en honor a mujeres y niñas víctimas de feminicidio. En una instalación con flores y listones con los nombres de 139 víctimas, las activistas exigieron que la violencia letal contra las mujeres deje de ser recategorizada como suicidios, homicidios dolosos o desapariciones.
Marian Azucena, Consuelo, Blanca Alejandra, Rosa Belén, Nayeli Concepción, Yesenia y la niña Estela Cristel fueron algunos de los nombres pronunciados durante el evento, como una representación de las vidas arrebatadas por la violencia feminicida que el movimiento busca mantener en la memoria colectiva.
La cifra incluye casos documentados entre 2015 y 2025 por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) y otros aportados por familiares que reclaman el reconocimiento de los asesinatos como feminicidios.
Al iniciar el evento, temprano por la tarde de este domingo, las participantes denunciaron que no existe una contabilización real de los feminicidios en la entidad.
Exigieron capacitación con perspectiva de género para policías y ministerios públicos, así como mecanismos efectivos de reparación del daño a las familias, especialmente en los casos donde las víctimas fueron asesinadas junto con sus hijas o hijos.
El memorial se realiza cada año desde 2016, y su cambio de sede por segundo año consecutivo —de las escalinatas del ex templo de San Agustín a la Plaza Bicentenario— responde al deseo de diferenciar el acto del Festival del Día de Muertos organizado por el Gobierno del Estado. En este sentido, las activistas reprocharon también el despilfarro de recursos públicos en actividades que consideraron decorativas, mientras persiste la impunidad en los casos de violencia feminicida.
“Pasa la vida” fue interpretada en vivo por una cantante acompañada de guitarra, mientras cuatro bailarinas de flamenco del Ballet de Danza del Instituto Zacatecano de Cultura ofrecieron una coreografía emotiva.
Al cierre, las integrantes del MFZ reiteraron su llamado a la sociedad a sumarse a una crianza feminista e incluyente, basada en la igualdad entre hombres y mujeres, como vía para erradicar la violencia estructural.



