La séptima edición de la Marcha del Orgullo LGBTQ+ en Fresnillo reunió a integrantes de la comunidad, colectivos, familias y activistas en una jornada marcada por la visibilidad, la exigencia de respeto y la reflexión sobre los avances y retos en materia de derechos y aceptación social.
Durante la transmisión especial de un comunicado a través de un video en redes sociales de la Marcha se destacó que esta edición se vivió entre contrastes: por un lado, el entusiasmo y la alegría de los asistentes; por otro, los desafíos que persisten en materia de respeto y reconocimiento hacia la comunidad LGBTQ+. Aun así, el mensaje fue claro: la visibilidad es un acto de resistencia que no puede detenerse.
Según representantes del encuentro y la activista Paz Barrón Delgado, la marcha, que reunió a colectivos, familias, juventudes y simpatizantes, se desarrolló por las principales calles del municipio. Desde el inicio, los contingentes se manifestaron con música, pancartas y consignas que celebraban la libertad de ser y amar. Sin embargo, también se hizo un llamado a las autoridades locales a fortalecer la protección de los derechos humanos y garantizar la seguridad durante este tipo de eventos, ante los intentos de agresión que algunos participantes denunciaron.
A lo largo de la jornada se resaltó que la comunidad LGBTQ+ continúa enfrentando prejuicios y discriminación, pero también que cada año avanza en la conquista de espacios de respeto. Se destacó la valentía de quienes marcharon acompañados de niñas, niños y familias enteras, como una muestra del cambio generacional que apuesta por la empatía y la inclusión desde temprana edad.
Durante las intervenciones, se reflexionó sobre la importancia de las marchas como un “termómetro social”, que permite medir el nivel de apertura y sensibilidad de la ciudadanía frente a la diversidad sexual y de género. Se mencionó que los avances alcanzados son fruto de años de esfuerzo colectivo y que el activismo no es un acto aislado, sino una tarea constante que exige compromiso, unidad y congruencia.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ocurrió al llegar a la Plaza del Obelisco, donde el público se unió en aplausos y cánticos que reafirmaron el mensaje de amor y respeto. Desde el escenario se ofrecieron espectáculos de artistas locales y regionales que, a través del arte drag y travesti, compartieron su talento como símbolo de libertad y expresión. Estas presentaciones fueron reconocidas por su calidad artística y por ser un ejemplo del talento que existe en Fresnillo y en todo el estado.
Barrón Delgado resaltó que estas experiencias, aunque en ocasiones agridulces, son también esperanzadoras. En sus palabras, el acompañamiento del público demuestra que la sociedad comienza a comprender que detrás de cada bandera hay historias humanas, personas que buscan vivir sin miedo y con las mismas oportunidades que cualquier otra.
Durante la transmisión se hizo hincapié en que las agresiones y expresiones de odio no solo afectan a una comunidad específica, sino que son un reflejo de una cultura que aún necesita trabajar en el respeto mutuo. Por ello, se invitó a la ciudadanía a analizar por qué la diversidad sigue generando incomodidad, y a mirar con empatía las luchas que buscan construir un entorno más justo para todos.
Entre colores, música y consignas, la Séptima Marcha del Orgullo LGBTQ+ en Fresnillo dejó en claro que la lucha por la igualdad no ha terminado. Más allá de la celebración, se trató de un ejercicio de reflexión colectiva que recordó a todos la necesidad de seguir construyendo espacios libres de violencia y discriminación.



