En el contexto de la celebración por el aniversario de la Independencia de México, el colectivo Sangre de Tuna realizó este sábado el “Contragrito cuir”, acto en el que se nombró y visibilizó a la comunidad LGBTQ+, el cual ha sido omitido, ignorado o relegado en la historia del país.
José Manuel Palma, fundador de este colectivo, expuso que el contragrito es parte de las actividades que se llevan a cabo para educar a la comunidad LGBTQ+ desde la perspectiva académica en torno al feminismo interseccional y la cultura, ello con el objetivo de empoderarlos para hacer frente a las vicisitudes que se enfrentan a nivel institucional y social.
Detalló que este contragrito surgió con la intención de que, en este contexto de celebración independentista, reflexionar sobre las comunidades sexodiversas en la historia de México, ya que durante mucho tiempo fueron invisibilizadas.
En ese sentido, manifestó la necesidad de nombrarse dentro del grito histórico que se efectúa a nivel institucional cada 15 de septiembre, en el que “no nos nombra a las disidencias ni a las minorías”.
Sobre la evolución del movimiento LGBTQ+ en la historia de México, Palma explicó que la parte masculina es la que ha sido más evidenciada, mientras que las mujeres y las otras identidades han sido relegadas.
Por ejemplo, la primera aparición pública de homosexualidad en México fue relatado por Carlos Monsiváis como “El baile de los 41”, en 1901, un contexto en el que ya había encuentros en secreto de hombres homosexuales que tenían relaciones afectivas. En este momento se visibilizó por primera vez a esta comunidad dentro de la sociedad.
Posteriormente el movimiento evolucionó y en la década de los 60s y 70s fue parte de las organizaciones estudiantiles y se visibilizó debido al despido de un empleado de una cadena por su preferencia sexual.
“Somos parte de la historia del país. En la independencia no hay mucho movimiento reconocido o documentado, pero posteriormente ahí hemos estado. Ahora con la presidenta, fuera de tono partidista, celebramos que haya nuevos nombramientos en el discurso del Grito de Independencia, porque es parte de lo que hacemos de visibilizar a los sectores que somos parte de la patria, o lo que nosotros adoptamos como matria”, indicó Palma.
Entre las arengas que se gritaron fueron: ¡Vivan las disidencias sexuales! ¡Vivan lesbianas, gays, bi, travestis, transexuales, drags e intersex! ¡Vivan las identidades queer y cuir! “Vivan las niñeces libres y juventudes disidentes! ¡Viva la vejez orgullosa! ¡Viva el feminismo y el derecho al aborto! ¡Vivan las mujeres! ¡Vivan las personas que viven con VIH! ¡Vivan las madres buscadoras! ¡Vivan migrantes, pueblos originarios y afrodescendientes! ¡Viva Palestina libre!



