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■ En Zacatecas, el promedio del tiempo de trabajo semanal arrojó una brecha de 1.2 horas

Dedican mujeres el doble de su tiempo de trabajo a actividades no remuneradas

■ Trabajo doméstico, de cuidados, comunitario y voluntario condicionan su participación laboral

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Por: Jaqueline Lares Chávez •

En base a la información de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, Zacatecas mostró una brecha de género del promedio del tiempo total de trabajo semanal de 1.2 horas. Por otro lado, a nivel nacional tres de cada diez mujeres y hombres manifestaron interés en reducir el tiempo destinado al trabajo remunerado. Llama la atención que 15.2% de mujeres, frente a 6.4% de hombres, quisiera disminuir el tiempo invertido en labores domésticas.

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De acuerdo con cifras recientes, la población de 12 años y más en el país destinó, en promedio, el 51.6% de su tiempo total de trabajo semanal a actividades productivas no remuneradas, mientras que el 48.4% se orientó a labores de mercado, es decir, aquellas realizadas a cambio de un pago o beneficio económico.

El estudio revela que las mujeres dedican el doble de su tiempo de trabajo a actividades no remuneradas en comparación con los hombres: 66.8% frente a 33.2%. Esta diferencia pone en evidencia cómo el trabajo doméstico, de cuidados, comunitario y voluntario recae mayoritariamente sobre ellas, lo cual condiciona su participación en el ámbito laboral formal.

El promedio semanal del tiempo total de trabajo de la población de 12 años y más fue de 59.6 horas. Sin embargo, al desagregar por sexo, se observa que las mujeres trabajaron 61.1 horas a la semana, mientras que los hombres dedicaron 58.0 horas, lo que representa una brecha de género de 3.1 horas adicionales de trabajo para las mujeres.

Las diferencias son aún más pronunciadas en algunos estados. Las entidades federativas con mayor desigualdad entre mujeres y hombres en el tiempo total de trabajo fueron Oaxaca (8.4 horas), Guerrero (7.1) y Nayarit (7.1). En contraste, en Quintana Roo (-0.4 horas) y Yucatán (-0.2 horas) el promedio resultó mayor para los hombres. En Tabasco, la brecha fue mínima: apenas 0.1 horas. En el caso de Zacatecas, el promedio del tiempo total de trabajo semanal arrojó una brecha de 1.2 horas, por debajo de la media nacional.

La participación en actividades domésticas, de cuidados y voluntariado es prácticamente universal: 98.9% de las mujeres y 97.6% de los hombres participan en ellas. No obstante, la carga de horas muestra la desigualdad estructural. Las mujeres dedican 21.5 horas más que los hombres cada semana a estas actividades.

Por el contrario, en el trabajo remunerado para el mercado, la participación masculina supera a la femenina en 26.7 puntos porcentuales. En promedio, los hombres dedican 9.1 horas más que las mujeres a estas labores. Entre la población hablante de lengua indígena, esta brecha se amplía hasta 27.3 horas, y entre quienes viven en localidades con menos de 10 mil habitantes, alcanza 26.4 horas.

Uno de los rubros donde se concentra la mayor diferencia es el trabajo de cuidados. Las mujeres tuvieron una tasa de participación 6.7 puntos porcentuales más alta que los hombres (70.9% frente a 64.2%). En promedio, ellas dedicaron 13.6 horas semanales, mientras que los hombres invirtieron 8.7 horas, lo que equivale a una brecha de 4.9 horas.

El tiempo destinado al trabajo doméstico para el propio hogar también presenta contrastes. En promedio, las mujeres dedicaron 16.7 horas más a la semana que los hombres. En el caso de hablantes de lengua indígena, la brecha alcanzó 23.2 horas, mientras que en localidades menores de 10 mil habitantes fue de 21 horas. Entre la población afrodescendiente, la diferencia llegó a 16.4 horas, y en el caso de mujeres con alguna discapacidad, la cifra fue de 13.2 horas adicionales respecto a los hombres.

Entre los adolescentes de 12 a 19 años, la participación en actividades de estudio alcanzó 74.2% en las mujeres y 68.7% en los hombres. En este grupo, ellas dedicaron en promedio 1.6 horas más a la semana que ellos a dichas actividades. Mujeres y hombres de 20 a 29 años dedicaron 7.1 y 3.9 menos horas en promedio a la semana a las actividades de estudio que el grupo más joven.

En cuanto a convivencia y entretenimiento, los hombres tuvieron mayor participación en la mayoría de estas actividades, salvo en la convivencia familiar y social, donde las mujeres registraron una tasa más alta: 78.6% contra 72.8%.

Dormir, comer y el arreglo personal son actividades realizadas por la totalidad de la población. En tanto, rezar, meditar o descansar fueron prácticas más comunes entre mujeres (57.3%) que entre hombres (50.4%). Sin embargo, ellos dedicaron en promedio 0.5 horas más por semana a estas actividades y 0.7 horas más a cuidados de salud.

Sobre sus deseos de reorganizar el tiempo, un mayor porcentaje de hombres (68.2%) que de mujeres (62.4%) expresó querer dedicar más tiempo al cuidado de personas en el hogar. 

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