La primera jornada del Foro “Morismas de Zacatecas”, que se desarrolla del 12 al 14 de agosto en el Palacio de Gobierno, cerró con un debate sobre la participación de las mujeres en las cofradías y asociaciones que organizan estas representaciones; confrontando la defensa del apego a la tradición con los argumentos que acreditan el papel fundacional de mujeres en algunas cofradías y su posterior exclusión.
María Yudith Piña Rodríguez, teniente de bandera en Morelos y participante activa en las morismas, cuestionó que se mantenga la exclusión femenina cuando existen documentos que señalan a mujeres como fundadoras de la cofradía de Pánuco.
Con base en archivos del profesor Rosas, conservados en la biblioteca de Morelos, Zacatecas, sostuvo que negarles espacios directivos y protagónicos contradice la historia y resulta arcaico inhibir su derecho a incidir en las decisiones de las asociaciones.
En contraste, la ponente María del Socorro Cardoso Girón, especialista en la morisma de Pánuco, defendió que la prohibición femenina forma parte de la tradición, citando un documento atribuido al Papa Pío V que, según dijo, ordenaba excluirlas.
Defendió que no era viable incluir mujeres como combatientes porque, históricamente, las tripulaciones estaban formadas por criminales, y añadió que buena parte de la complejidad de la morisma (14 comunidades que, entre el 16 y el 26 de junio, realizan peregrinaciones), recae en las tareas de logística, alimentación y acompañamiento que desempeñan las mujeres.
El ponente Jorge Fernando Robles Trejo, rebatió las alusiones a la vigencia de leyes españolas, y recordó que el derecho canónico actual (promulgado por Juan Pablo II) ya no contempla el término “cofradía”, sino “asociaciones privadas y públicas” que deben cumplir un apostolado. En ese marco, dijo, se justifica la apertura femenina “también en la vida directiva de la corporación”.
Robles Trejo calificó de “hipocresía” aferrarse a excluir mujeres mientras no se cumple con el verdadero sentido espiritual y de apostolado. Añadió que las cofradías han cambiado históricamente (desde las vestimentas y los personajes hasta su estructura interna), por lo que adaptarse a los tiempos actuales no implica perder la tradición.
“¿Qué es [ser] cofrade?, ¿Vestirte y participar en el desfile?…”, cuestionó describiendo que entre los cofrades hay “divorciados” y “amancebados”.
En ese mismo sentido, un asistente relató que en encuestas realizadas entre participantes de las morismas, de 30 entrevistados 29 no sabían explicar el significado profundo de la festividad.
Antes, durante la ponencia “Las Morismas de Bracho, una batalla cósmica y el mito del eterno retorno”, Jorge Robles situó el origen de la hermandad de San Juan Bautista en la década de 1820, recordando que fue aprobada por el obispado de Guadalajara en 1837 y que, desde el virreinato, hubo prohibiciones para su realización, las cuales en el siglo XIX se eludieron presentando las batallas como “juegos de guerra familiares” ante autoridades municipales.
Describió la estructura actual de la morisma en Bracho: el ciclo de Carlomagno contra Balán, inspirado en los Doce Pares de Francia; la batalla de Lepanto, dividida en tres jornadas; y la degollación de San Juan Bautista, basada en los evangelios y en el relato de Flavio Josefo sobre su muerte en Maqueronte.
Explicó que estas representaciones no son solo recreaciones de episodios históricos con elementos fantasiosos, sino la escenificación de una batalla cósmica entre el bien y el mal que, al repetirse año con año, se inscribe en lo que Mircea Eliade denominó el mito del eterno retorno: un tiempo sagrado que se reactualiza, suspende el tiempo profano y refuerza la identidad comunitaria.
Bajo esta lógica, dijo, para los participantes “no hay año si no hay morisma”, y recordó que, durante los dos años de pandemia, pese a las restricciones sanitarias, se organizaron representaciones clandestinas (el desfile por la presa Infante y las obras de teatro nocturnas en la casa de “el Carolo”) para no interrumpir el ciclo ritual, “purgando así el tiempo profano”.



