26.8 C
Zacatecas
lunes, 17 junio, 2024
spot_img

■ Forma parte del programa del Festival Cultural Zacatecas 2023

Inauguran la exposición fotográfica “Viejo. Sí, Im el viejo”, en el museo Goitia

Más Leídas

- Publicidad -

Por: ALEJANDRO ORTEGA NERI •

“Detrás de cada máscara hay muchos Joaquines representados por gente muy importante en mi vida, como familiares y amigos. Detrás de esa máscara está quien que se atormentaba por palabras tontas que no entendía, que lo estaban definiendo sin siquiera saber quién es. Ahora me burlo de esa gente tonta e ignorante por decirle palabras hirientes a un niño”

- Publicidad -

Es lo que me dice Joaquín Trujillo cuando le pregunto por su exposición “Viejo. Sí, Im el viejo”, inaugurada la noche de este jueves en el Museo Francisco Goitia, como parte del Festival Cultural Zacatecas, un trabajo que, además de exponer una fotografía compuesta de alta manufactura, nos deja entrever a un fotógrafo que se exige cada vez más, porque ahora Trujillo no solamente se enfrenta al hecho de crear, sino de reconstruir parte de su memoria mediante la presencia de una figura sumamente simbólica, la del viejo de la danza. 

“El rol del viejo es un pase seguro para los peregrinos, un ayudar a los danzantes con los huaraches; entonces yo soy un viejo de la danza para aquellos Joaquines que van a estar en el closet, no por ser gay, sino porque simplemente no se animan a ser quien son. Y me exigí no por la perfección, me exigí lo que estaba en mi cabeza en las imágenes y aquí está en esta exposición”. 

Joaquín Trujillo es ese fotógrafo migrante, nacido en Jerez, pero que creció en Estados Unidos y que a su regreso, entre el polvo de los caminos, el paisaje semiárido y los colores de los viejos de la danza, redescubre sus orígenes, su herencia y se ase de la fotografía para llenar esos espacios en su memoria. 

Juega con texturas, con altos contrastes atractivos para el ojo, con colores violentos, con figuras de una instalación o una obra en medio de los parajes jerezanos para reconstruirse mediante pixeles. Otra vez la fotografía vuelve a jugar a ser esa especie de espejo en el que a cada apretar del disparador quien lo hace se encuentra. La fotografía tiene ese potencial de memoria que hasta en un viejo de la danza se puede manifestar quiénes fuimos, quiénes somos o quiénes queremos ser. 

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -