Los partidos políticos son los principales actores desde los que se ejerce violencia política de género en el ámbito electoral, advirtió la consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Rita Bell López Vences, durante su conferencia magistral “Retos para la participación sustantiva de las mujeres en la vida democrática”, realizada este lunes en la Unidad Académica de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), como parte del acto conmemorativo por los 72 años del voto femenino en México.
A más de una década de la reforma constitucional que consagró la paridad en las candidaturas, todavía existe un partido político que se resiste a modificar sus estatutos para incorporar la perspectiva de género y el principio de paridad, pese a que el INE estableció un plazo para ello, recordó López Vences.
“Ningún partido lo hizo por iniciativa propia; todos lo hicieron porque el Instituto los obligó”, señaló.
Explicó que los partidos siguen siendo espacios donde se reproducen prácticas de exclusión y violencia simbólica, pues muchas mujeres “no saben quién toma las decisiones ni cómo”, y cuando aspiran a una candidatura las enfrentan con trabas y discursos que las descalifican. “Las mujeres no quieren, no pueden y necesitan estar más capacitadas… Esos, a la fecha, siguen siendo tres pretextos muy recurrentes”, criticó.
López Vences recordó que la reforma electoral de 2014 obligó a los partidos a postular 50 por ciento de mujeres, pero eso no significó igualdad en el ejercicio del poder. Aun con congresos paritarios, las mujeres han sido relegadas de las comisiones más relevantes, como Presupuesto o Puntos Constitucionales, mientras se les encasilla en temas “de género o derechos humanos”.
Explicó que las barreras estructurales siguen presentes en la sobrecarga de cuidados, que impide a muchas aceptar o sostener un cargo público; la desigualdad económica, que les dificulta financiar sus campañas; y el machismo institucional, que las sigue cuestionando por su vida privada, su maternidad o su capacidad para decidir.
La consejera mostró ejemplos palmarios de violencia política que se han registrado en años recientes. En una comunidad, recordó, aparecieron bardas con la frase “ninguna vieja más en el poder”; en otra elección, la propaganda mostraba a un candidato varón al centro de la imagen, acompañado del lema “Elige a tu próximo gobernador”, invisibilizando a las dos mujeres contendientes. Esas elecciones fueron anuladas, pero advirtió que las agresiones continúan, ahora trasladadas a las redes sociales bajo el anonimato.
Señaló que las expresiones misóginas hoy se esconden detrás de cuentas falsas o de bots, pero siguen revelando que hay personas que piensan así.
Al ser consultada sobre cómo fortalecer la representación política de las mujeres más allá de las cuotas, la consejera insistió en que la tarea principal recae en los partidos.
Enfatizó que transparentar sus procesos internos y dejar de simular es esencial; indicó que la falta de democratización interna no sólo desalienta la participación, sino que perpetúa un modelo donde “se elige a mujeres que no incomoden”.
Señaló que los hombres también deben asumir responsabilidades en la vida privada: “Es importante que los hombres también den un paso hacia lo privado. Hacerse cargo de sí mismos”, expresó.
“Cuando una mujer llega a la política, cambia la mujer; cuando muchas mujeres llegan, cambia la política”, mencionó la consejera, citando a la expresidenta chilena Michelle Bachelet para señalar que las vindicaciones de genero son un vehículo para transformar la política.
Lamentó que persista un rezago importante en los municipios en materia de representación femenina, y alertó sobre el “acantilado de cristal”, fenómeno por el cual a las mujeres se les ofrece liderazgo sólo en contextos de crisis o cuando las condiciones son adversas.
Al inicio del evento, Yasmín Reveles Pasillas, presidenta de la Comisión de Paridad entre los Géneros del Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ), recordó que la violencia política contra las mujeres crece al mismo ritmo que su participación en los espacios públicos.
En el acto se evocó a Martha Aurora Jiménez Quevedo, primera diputada federal del país, resaltando que el voto de las mujeres no fue una concesión, sino una conquista nacida del esfuerzo y la inteligencia de las mexicanas.
Se destacó la labor de Jiménez Quevedo en favor de migrantes, mujeres obreras y campesinas, y su defensa de los derechos políticos de las mujeres tras la reforma constitucional de 1953.
“La mujer mexicana jamás negará a México; para la mujer, México es su pueblo”, citó Reveles Pasillas al recordar el discurso de la nayarita ante el Congreso: “Quien piense que la mujer puede ser instrumento dócil de tendencias fanáticas se equivoca, pues la mujer obrera, la mujer campesina, la mujer intelectual tendrá que estar ineludiblemente con el pueblo, defender sus derechos”.



