Un géiser emergió en el patio de una vivienda en la comunidad El Salitre, municipio de Ixtlán de los Hervores, Michoacán, donde comenzó a brotar agua caliente y lodo del suelo con una abertura de alrededor de cuatro metros de diámetro, informó la Coordinación Estatal de Protección Civil.
El titular de la dependencia, Amuravi Ramírez Cisneros, explicó que “sí puede tratarse de un géiser, pues tiene características similares a las de una fuente termal, debido a la expulsión intermitente de agua hirviendo y vapor, sin embargo, para confirmar científicamente si se trata formalmente de uno, serán necesarios estudios especializados y monitoreo continuo”.
Adelantó que un grupo de geólogos e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Centro Nacional de Prevención de Desastres comenzará las evaluaciones y estudios correspondientes para determinar si la zona es segura debido a la presión subterránea de la región de Ixtlán.
A consecuencia de la actividad geotérmica varios cerdos que se encontraban en el predio murieron al ser alcanzados por el agua hirviendo y otros arrastrados por la apertura del hoyo; ante el colapso del terreno fueron puestos a salvo por los dueños de la casa.
Los géiseres surgen cuando el agua subterránea se filtra hasta unos 2 mil metros bajo tierra y entra en contacto con rocas calientes o magma, por lo que el líquido comienza a hervir y se crea un efecto similar al de una olla a presión.
Autoridades estatales movilizaron personal para auxiliar a los habitantes y animales.
Explicaron que se resguardó el perímetro para determinar la naturaleza y riesgo del fenómeno natural a causa de la actividad hidrotermal que se relaciona con el calor interno del subsuelo. Pidieron a los lugareños que tomen las precauciones necesarias y mantenerse atentos a los informes oficiales.
Ixtlán es un municipio que se ubica en el occidente de Michoacán, a 135 kilómetros de la capital Morelia, y destaca por la existencia de un géiser natural que alcanza 30 metros de altura y desde la década de los 90 del siglo pasado se ha convertido en un atractivo turístico, tanto por sus aguas termales como por sus lodos que son considerados por lugareños con propiedades medicinales.
La temperatura del agua de dicho géiser oscila entre 25 y 36 grados.



